El estreno en su día de “Indiana Jones y el arca perdida” puso de moda el género de aventuras. A su sombra, como siempre ocurre con los grandes hits de taquilla, se hicieron películas que de un modo u otro seguían sus esquemas. Así, se realizaron bodrios del tipo de “Quatermain en la ciudad perdida del oro”, con unos imposibles Richard Camberlain y Sharon Stone, pero también se rodaron estupendos filmes como “Tras el corazón verde”. Visionando “Como locos a por el oro” he tenido la sensación de que a algún productor nostálgico del cine de aventuras ochentero, y de este último título en concreto, le ha dado por hacer una cinta de aventuras cortada por el mismo patrón. El problema es que Matthew McConaughey no es Michael Douglas, ni Kate Hudson es Kathleen Turner, ni el aburrido de Andy Tennant, director de la función, es, por su puesto, Robert Zemeckis.En su consecuencia la cinta queda emparentada, mejor que con “Tras el corazón verde”, con otros filmes más o menos recientes del género de muy escasa trascendencia como “Sahara”, en cuyo casting también encontrábamos a McConaughey, o “Seis días y siete noches”, aquella olvidada película con Harrison Ford y Anne Heche.
Ni siquiera la presencia de un ilustre como Donald Sutherland da espectáculo, pues más que otra cosa se limita a pasear su muy avejancado palmito, soltar cuatro frases y cobrar al final su cheque.
En resumidas cuentas, pues creo que el asunto no merece más comentario, una muy desganada y sosa cinta de más que previsibles aventuras en la que ni siquiera despunta la banda sonora compuesta por el maestro George Fenton. Vamos que no ya oro, ni siquiera pirita, el oro de los tontos del título en inglés.
By Harry Callahan
NOTA: 3/10
Con estos antecedentes, y tras diversas dificultades para financiar su nueva película, nos llega ahora “El incidente”. De entrada, he de reconocer que en esta ocasión me resulta difícil defender a Shyamalan de ser despellejado, como viene siendo últimamente tradicional. Y es que en sus propias virtudes lleva este realizador su castigo. Y me explico. Si “El incidente” lo hubiese rodado un director novel, sería muy probablemente aplaudido, pues la cinta atesora momentos sobrecogedores, como las distintas escenas de suicidios colectivos (tanto los que se ven, como los que sólo se imaginan); un tratamiento del sonido, como es marca de la casa, ajustadísimo; un maridaje entre imagen y el score de James Newton Howard perfecto; y es intensa puntualmente en la creación del suspense y el miedo ante lo desconocido. Sin embargo, Shyamalan no es un director novel y pese a su confesada devoción por el maestro Hitchcock, se le debe exigir algo más de una suerte de versión ecológica de “Los pájaros”. Y pese a su también obvia admiración por Spielberg, se espera algo más que una mezcla entre “Encuentros en la tercera fase” y “La guerra de los mundos”.
















