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domingo, 29 de octubre de 2017

"LA LLAMADA": Campamento libertad


Si creyésemos en un Dios que canta canciones de Whitney Houston, el mundo sería mejor. Si nos diésemos una segunda oportunidad, seríamos más dueños de nuestras vidas. Si aceptásemos a la gente como quiere ser, descubriríamos que existe una palabra llamada tolerancia y que, además, tiene significado. 
De esto va "La Llamada". Porque, aparte de otras virtudes cinematográficas, de las que luego hablaremos, esta peli evangeliza a sus espectadores con un buen puñado de cosas que, de obvias, parecemos haber olvidado. Y que bien se pueden resumir en que solo tú eres dueño de una vida única, irrepetible y que puede ser maravillosa, que diría Andrés Montes. No dejes que un estúpido prejuicio, el destino o una mala decisión te la joda.
No obstante, las mejores intenciones, en esto del cine, no bastan, si no se cuajan en un vehículo que llegue al que lo ve. En este caso, sacándole risas, emoción y hasta alguna lagrimita. Eso es cine y esa es su magia. Y cuando aparece, los que amamos este arte, entramos en casi trance Teresiano, y respondemos a la llamada con las piernas abiertas. 



Probablemente, la clave de todo este milagro hayamos de buscarlo en un fraguado lleno de intenciones, honestidad, y ganas de sacar lo que hay dentro de sus creadores, Javier Calvo y Javier Ambrosi. Algo que empezó a la chita callando, pequeñito, y se fue haciendo grande y triunfal en el teatro.

Y que, step by step, tenía que terminar, por cantado, en una sala de cine. En la que los arrebatados ojos de Macarena García, el descaro interpretativo de Anna Castillo, el candor ingenuo de Belén Cuesta y el arte veterano de Gracia Olayo trascienden los límites de las tablas para desbordarse ante la mirada exultante del espectador, haciéndole pasar unos días de campamento únicos.
Los Javis demuestran así que ese auto-probarse que fue Paquita Salas, no era una casualidad y que estos tipos están aquí para hacernos reír y emocionarnos como les sale del alma, con una chispa que se echaba de menos en el cine de este país. 
Ojalá que lo sigan haciendo y nosotros, seguro que lo veremos.

by @magnumcallahan


NOTA: 9/10

TÍTULO ORIGINAL: La Llamada

viernes, 27 de enero de 2017

"LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS (LA, LA, LAND)": ¿Estás en la inopia?

Dejemos las cosas claras, desde el comienzo. "La, La, Land" no es un gran musical, pero es una magnífica película. Y el secreto para disfrutarla es, precisamente, ese. Tener muy claro lo que Damien Chazell ha querido hacer y lo que no. 

El director de "Whiplash" siempre ha confesado, abiertamente, su fascinación por los musicales y por el jazz. Y como autor que es (y le dejan ser), su cine lo demuestra en las tres realizaciones que ha filmado. Así, en "La ciudad de las estrellas" no ha pretendido plagiar las pelis de Donen, Demy, Minelli, Fred Astaire y Ginger Rogers, Gene Kelly, y todo ese largo etcétera que los listillos enciclopedistas citan como obvias influencias. Tampoco ha querido tomar esas referencias y hacerlas pasar como propias. Es demasiado obvio.


Chazell como buen devorador de cine, lo fagocita y rumia todo, y lo devuelve en forma homenaje con su particular acento, sin otra pretensión que hacernos disfrutar como él lo hace rodando. "La La Land" es así su particular carta de amor a un género, que acaba no siendo tan personal, a juzgar por el entusiasmo que causa la cinta.


Pero el acercamiento al musical es desde la ausencia de presuntuosidad. Con ánimo lúdico, desencorsetado, simple que no sencillo. Y con clara influencia indie. Nadie ha querido hacer un nuevo "Cantando bajo la lluvia" amigos. Seamos serios y menos integristas.


Esto no es un "Chicago", ni un "Molin Rouge", es más bien un "Todos dicen I Love You", un filme crisol del género canoro y bailongo como lo "Drácula" de Coppola lo fue del terror. Una cinta para haberla visto de improviso. Sin hype. Sin todo ese ruido de marketing que hoy indefectiblemente nos contamina con anticipación. Un filme para ver virgen y asombrarse de la joya tan deliciosa que es. 

Y no porque esté fantásticamente cantada, bailada y coreografiada (que solo lo está muy correctamente). Tampoco porque nos cuente la historia insólita y más original. Sino porque mueve los hilos, o mejor dicho, la cámara un tipo que lo hace con una agilidad, limpieza, ritmo y sentido narrativo espectacular.


El título de la cinta "La, La, Land" hace referencia a estar en las nubes y eso es precisamente lo que consigue con una maestría insolente e inhabitual a su edad, el autor de esta película. Eso es lo que nos hace salir de la sala bailando. Lo que nos hace escuchar su soundtrack en Spotify compulsivamente. Y lo que nos hará sonreír cuando arrase en los próximos Oscar. 

Y, además, la película es cine dentro del cine, y una amarga reflexión (de nuevo) sobre el precio de los sueños, sobre el arte y el sufrimiento, y un desafío descarado a sí el musical, el jazz y el Los Ángeles más mítico están demodé, es cosa de horteras y abuelos añorantes de un pasado glamuroso presuntamente muerto.


Esto y no otra cosa es "La, la, Land". Si lo sabes ver y disfrutar, bien por ti. Si no, estás en la inopia del título. Qué lo sepas.


NOTA: 9/10

TÍTULO ORIGINAL: "La, La, Land"


domingo, 7 de septiembre de 2014

"JERSEY BOYS": ¿El musical de Clint Eastwood?

“Oh, Eastwood no se achanta ante nada, ni con los años. Ahora le hinca el diente al musical…” Llevo escuchándolo días, en cada reportaje de lo último del maestro. Exasperante...


Habría que comenzar por aclarar que “Jersey Boys” no es un musical, sino un biopic con música, canciones para ser exactos. Porque eso de que de repente los diálogos hablados pasen a cantarse, acompañados de coreografías imposibles por irreales, solo ocurre, aisladamente y en cierto modo, en el epílogo de la cinta, único instante realmente deudor de la obra de Broadway en la que toma base.



Segunda aclaración, en estos terrenos de peli biográfica con elemento musical, no es debutante el bueno de Clint. ¿A alguien le suenan títulos como “Bird” o, en buena manera, “El aventurero de medianoche”? No obstante, tercera puntualización, que nadie espere una cinta a la altura de estas últimas. Entre otras cosas, porque esta hagiografía presuntamente escandalosa (por lo del trasunto mafioso) de los Four Seasons está afeitada, limadas sus aristas y eliminada toda asidera que permita pasear por lados oscuros, ya que la peli la pagan, en parte, algunos de los componentes del mítico grupo. 

Eastwood con alguno de los Jersey Boys en la ficción

De otro lado, Eastwood no se ha metido en camisa de once varas porque le importa un pimiento la música pop y rock, por mucho que ahora confiese ser fan de la formación vocal sesentera. Lo suyo es el jazz, solo el jazz (ver ese esbozo de pianito, no acreditado, marca de la casa, que se cuela en algunas secuencias). Como también le da lo mismo, que igual le da, el microuniverso italogansteril. Que nadie imagine una Scorsesada, ni en fondo, ni en forma.

Entiendo que si con 84 castañas aún hay quien te pague y te asegure una peli. Si has decidido morirte clavado en la silla de director. Y si encima te buscan y prefieren antes que a elementos de moda del tipo de Jon Fraveau. Lo debes tener claro, ruedas lo que haga falta. Aunque sea un encargo blandito, de los de hacer con piloto automático. Desde ese punto de vista, nada que objetar, salvo que siempre molesta ver a un pura sangre tirando de un carro.

Clint Eastwood con el auténtico Frankie Valli

No obstante, eso sí, claro, faltaría más, el filme está manufacturado con suma elegancia, sentido del espectáculo y tempo narrativo. Se ve la mano de su realizador en encuadres, planificaciones y, en general, en el look cuidadísimo de una película por encima de la media de las siempre previsibles de su género (aunque ésta también lo sea y mucho). Le falla, como antes decía, su guión que nunca tira a dar, ni llega a plantear conflictos de interés. Además, como ya ocurriese en “Banderas de nuestros padres” el casting es inane por flojo, sin empaque ni carisma (a excepción de su eminencia Christopher Walken). Ello, muy probablemente, a consecuencia de las servidumbres canoras.

Vale pues este caramelito para entretener sin más la espera previa al estreno de “American Sniper”, la buena que sigue a esta presuntamente mala, en el una sí, una no que parece marcar el último patrón de la filmografía de Eastwood. En tanto llega, aguardo sonriendo recordando el peculiar cameo del maestro en la película, probablemente lo más ingenioso y socarrón de todo el filme.


NOTA: 6/10

ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST CON EXTRAS: http://www.ivoox.com/jersey-boys-el-musical-clint-eastwood-audios-mp3_rf_3471707_1.html

TÍTULO ORIGINAL: Jersey Boys

sábado, 7 de noviembre de 2009

NOSOLOCINE: MÚSICA: ZENET, una utopía hecha feliz realidad


Le decía al gran Toni Zenet hace unos días, tras su vibrante actuación en la Sala Utopía de Benalup (Cádiz), que ése era como el final de un largo camino. Le recordaba que le descubrí en "myspace.com", cuando su imprescindible disco "Los mares de China" era casi furtivo, aún sin distribución digna. Le contaba que el descubrimiento me pareció tan singular que me sentí en la incontenible necesidad de compartirlo con la gente que conocía y que, aún siendo MAGNUM 44 un blog temático de cine, colgué un comentario sobre ese disco sin dudas tocado por la gracia y el talento. Y claro, también le comentaba y él escuchaba entusiasmado como esa entrada, desde entonces hasta hoy, se ha convertido en una de las más consultadas de la historia del blog, sobre todo cuando del Zenet músico no había apenas material colgado en la red. Y que todo aquello me sonaba ahora a esa especie de final del camino, porque su disco ha corrido de boca en boca, ya se puede comprar con cierta facilidad, y aquel que lo ha escuchado se ha convertido al "zenetismo", hasta el punto que sus canciones en Utopía eran coreadas como si se trataran de las del repertorio clásico de cualquier otro artísta con años de consagración.


Además, al gran Toni le siguen de todas las edades y gustos. Selina del Río, que cantó con él un improvisado e intenso bis de "Agua de Levante" (descubriéndonos, por cierto, una de esas prodigiosas voces injustamente ocultas), me contaba tras la actuación que quizás la clave es que Zenet hace algo definitivamente distinto, diferente. Y es cierto, porque en este actor malagueño reconvertido a personalísimo interprete se da una mezcla de tango, copla, flamenco, jazz, fusión y big band, con un acento arrabalero, porteño, canalla, andaluz, achulado, castizo, delicado y con afición por encarnar un perfecto crooner, eso sí, a la malagueña, con todo el carácter, la personalidad y unas buenas maneras musicales de las que encandilan. Además y para colmo, Toni es un tipo estupendo, próximo, buena gente, pa entendernos y que empatiza con pasmosa facilidad con todo el que le escucha.
La gira que ahora está haciendo es una especie de unpluged con su sóla voz y la virtuosa guitarra de su amigo y compañero de correrías José Taboada, y la experiencia no puede ser más recomendable, pues además, con medios tan limitados pero de sobras suficientes, la excepcional poesía de lo cotidiano que constituyen las letras de Javier Laguna, se sienten más cercanas y posibles, en una voz desnuda y sin trucos ni red.

Por todo ello, creo que, parafraseando las palabras con las que fue presentado en Benalup, la utopia que comenzó siendo tu música es ya afortunada realidad. Amigo Toni que sigas luciendo tu borsalino con ese garbo y arte por mucho tiempo. Salud y buena música.

By Harry Callahan

Más sobre Toni Zenet: http://www.myspace.com/losmaresdechina
Y su disco, por ejemplo, en http://busqueda.fnac.es/ia130590/Zenet


lunes, 2 de noviembre de 2009

ESTRENO: "MICHAEL JACKSON´S THIS IS IT", homenaje a traición

No hablaré de la faceta privada de Michael Jackson. Quizás sobre su persona y vida intima nunca llegaremos a conocer “la verdad”, por muy obvia que ésta parezca. Por ello, le daré el beneficio de la duda. Me acercaré a él aquí en el mismo aspecto que lo hace el documental, el artístico, y juzgaré sin ambages, eso que sí puedo hacer, el filme que ahora se estrena en salas comerciales por tiempo limitado.
Desde esa óptica, Jackson se estará retorciendo en su aún fresca tumba sabiendo que su socio, Kenny Ortega, ha expuesto a los ojos ávidos de morbo del mundo el material sobre el que se ha construido el documental “This is it”. El filme no es otra cosa que un making of de los preparativos del espectáculo (del mismo nombre) que Jackson iba a dar en el O2 Arena de Londres, durante nada menos que 50 días, para los que todo el papel estaba vendido por anticipado.
MJ preparaba una vuelta por todo lo alto, con una im
ponente espectacularidad a la altura de lo que de él se espera. Algo que diría al mundo aquí estoy y esto soy yo. Todo quedó frustrado con su muerte. De modo que el espectáculo “This is it” hubiera quedado inédito de no ser por el documental de marras.
Como se explica al principio, el material audiovisual q
ue lo nutre es el que se rodó expresamente por encargo del artista para su uso particular y privado. En él aparece como Jackson prepara el espectáculo, lo supervisa y dirige, como ensaya sus números...
Obviamente, y voy al meollo del asunto, MJ canta y baila de lujo, pero en muchos momentos, en las imágenes, no da todo de sí. Es lógico, se reserva, sobre todo su voz, para el vivo. Tampoco su vestuario es el final; y, por supuesto, su aspecto es el de un artista que ensaya, en este caso, cuidado sí, pero no preparado para los ojos del gran público, y más tratándose de un tipo que frente a sus fans, sobre las tablas, no dejará el más mínimo detalle al azar.


Porque para el que no lo sepa, esto además el documental lo trasluce meridiano, Jackson es un perfeccionista hasta la extenuación, incluso patológico diría yo. Conoce y controla todos los aspectos del show, y los pule hasta dejarlos inmaculados, intachables. La música debe sonar como a sus fans le gusta que lo haga, como en los discos, pues en ellos Jacko ya se encargo que se editasen las mejores versiones posibles. Quiere que el espectáculo sea una conjunción visual, musical, estética, plástica y yo que sé cuantas cosas más. Y su olfato y sentido para esto es el mejor. Exige además de su gente más del máximo, el 110%. Y todo para que desde el primer compás del tema que abre hasta el último bis, el día del concierto, todos los que frente a él estén, queden con la boca abierta.
Por ello, creo que mostrar el material imperfecto que el propio artista utilizaba para perfeccionarse, es como mostrar el truco del mago, la trastienda, el intríngulis, el borrador, la maqueta, las intimidades, lo que la gente no debe ver ni saber, pues aún está desprovisto de todo lo mágico que lo convertirá en grande, único e inobjetable.
No creo que a Jackson le gustase esto lo más mínimo, pues el espectáculo y el público para él son sagrados, y nada debe empañarlo. Por eso creo que allá donde pueda estar, estará muy cabreado. Y más si como pienso este producto no sea más que un oportunista intento de exprimir mientras se pueda al mito.
Lo que si que me gusta de “This is it”, quizás lo único, es que nos hace la boca agua con lo que pudo haber sido y que descubre para los que tengan la imagen amarillista de Jackson que los medios han dado en la última década (o quizás desde mucho antes) la de un artista en plena forma pese a sus cincuenta años, tanto física como vocal, un individuo irrepetible para el que el escenario era esa pequeña isla en la que sentirse pleno, vivo, feliz, a salvo, al margen de todo lo que pasaba cuando se bajaba de él.

By Harry Callahan

NOTA: 4/10

TÍTULO ORIGINAL: "Michael Jackson´s This Is It"
WEB OFICIAL Y TRAILER:http://www.thisisit-movie.com/
DATOS ADICIONALES:http://www.imdb.com/title/tt1477715/

sábado, 19 de septiembre de 2009

NOSOLOCINE (MÚSICA): "LOS CHICOS DEL CORO", la belleza de lo inocentemente imperfecto


Desde que “los chicos del coro” de Saint-Marc (Lyon-Francia) fueron elegidos para protagonizar la peícula de Christophe Barratier, se han convertido en un inesperado fenómeno musical que perdura aún hoy, cinco años después del estreno de aquel éxito de taquilla del cine galo.
Así, han vendido discos a espuertas y han girado por prácticamente todo el mundo. La clave quizás esté en la inocencia y ausencia de virtuosismo, entre comillas, y me explico.
Con inspirado acierto, creo que la clave de aquella canora elección fue, sin dudas, no seleccionar al más pedante y pluscuamperfecto de los grupos, sino al que mejor podía dar el perfil buscado en el filme, esto es, el de un grupo de chicos difíciles de un internado que, gracias a un profesor de música en paro, consiguen transformarse y demostrar que son algo más que unos críos que necesitan mano dura.
Esta veracidad, sublimada claro está por el tamiz idealizador del cine, se transmitía no obstante en las voces del coro de la película y es conservada con puntero acierto todavía hoy por su director y alma creadora, Nicolas Porte.
Así, asistir a un recital de "Les petits chanteurs de Saint-Marc" es sumergirse en una vuelta a la inocencia, la espontaneidad y la naturalidad. Los niños son eso, niños, que cantan y que, por tanto, se ponen nerviosos, sonríen, se emocionan y a veces incluso yerran o van desacompasados en la afinación. Pero el resultado es una experiencia tremendamente reconciliadora con el valor de lo sencillo, mostrado además en cuestiones tan elementales como el nada pomposo uniforme de los jovencísimos interpretes, la sobria puesta en escena que se reduce a un entarimado y a los pies, un pianista, o el muy propio repertorio, el clásico de una escolanía, que huye afortunadamente de moderneces, max-mixes o versiones ad hoc de temas pop de moda.
Todo esto lo supo ver con sabio entendimiento el público gaditano que llenó ayer hasta la bandera “la casa de los ladrillos coloraos”, un teatro Falla de Cádiz que terminó palmeando por tangos hasta agotar todos los bises posibles.


By Harry Callahan


"Los chicos del coro" actuaron el 18/09/09 en el Gran Teatro Falla de Cádiz, a las 21.00 horas

miércoles, 24 de septiembre de 2008

NOSOLOCINE: Toni Zenet, fusión con clase y personalidad


Llega a mis oídos todo un gustazo para los amantes de la fusión. Se trata del Cd “Los Mares de China”, con la música que hace un tipo llamado Toni Zenet. Os sonará por su participación como actor en cintas como “La ley de la frontera”, “Morirás en Chafarinas” o “El camino de los ingleses”. O quizás por su intervención en series de TV como “El comisario” u “Hospital Central”.
Lo cierto es que su particularísima manera de frasear, de cantar, unido a la exquisita mezcla que cultiva de jazz, copla, boleros o flamenco, entre otras cosas, le convierten en toda una agradable sorpresa para oídos inquietos.
En su acervo musical se adivina gusto e influencias como las de Chet Baker, Nat King Cole, Bola de Nieve y, si me apuran, hasta de Kiko Veneno, pero Zenet aplica a todo ese guiso un toque personal, auténtico, que hace de la escucha todo un deleite.
Este Cd del que os hablo, “Los Mares de China”, del que me han enganchado temas como “Un beso de esos” y “Soñar contigo”, es, como todo lo distinto en estos días, difícil de encontrar. Afortunadamente, en su web se pueden escuchar varios cortes que, no obstante advierto, sabrán a poco.
http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&friendid=301041337

Un último dato para curiosos, este malagueño polifacético también es la voz del grupo “Sur, S.A.”, del que he de confesar aún no he oído nada, pero todo se andará.


by Harry Callahan


MAGNUM 44 MÚSICA

domingo, 27 de julio de 2008

NOSOLOCINE: Scarlett Johansson da el cante


Scarlett Johansson es una rara avis casi perfecta. En un mundo regido por cánones de belleza anorexicos, la curvilínea actriz neoyorkina ocupa en los últimos años el top de esos rankins de mujeres más sexys over the world.
La buena (en casi todos los sentidos) de Scarlett además ha demostrado no ser solo un chasis turgente y una cara más que atractiva, sino que su trabajo en cintas como “Lost in Translation”, “La joven de la perla” o “Match Point” la acreditan como estupenda interprete.
Sin embargo, ni siquiera la Johansson puede tenerlo todo, aunque nos pese. Hace relativamente poco, decidió lanzarse al mundo de la canción, supongo que y a la vista de los resultados, aconsejada por su peor enemigo.
El disco se llama “Anywhere I Lay My Head” y no es otra cosa que una colección de versiones de canciones del inclasificable Tom Waits, más un tema original (“Song for Jo”) bastante prescindible.
Rivalizar con Waits, como intérprete, ya es osado, pues posee una de las voces y registros más irrepetibles del panorama musical. Ahora bien, yo que él no me preocuparía y estaría más que agradecido a la actriz, pues tras oír “Anywhere I Lay My Head”, uno sufre de la urgente necesidad de pinchar cualquiera de los LPs de la larga carrera del músico de California, que dicho sea de paso, también ha hechos sus apariciones marcianas en más de un filme (por ejemplo, era R. M. Renfield en el Drácula de Coppola).
Ni los coros del genial David Bowie en algunos temas lo enmienda. Quizás el único don que le ha sido negado a Scarlett es el de cantar… y de que forma. Ahora sabemos que es humana... Zapatero, una vez más, a tus zapatos.

Os dejo el tracklist y los discos de Waits donde están los originales, por si queréis comparar, odiosamente en este caso:

1.- "Fawn" (disco Alice).
2.- "Town With No Cheer" (disco Swordfishtrombones).
3.- "Falling Down" ( disco Big Time)
4.- "Anywhere I Lay My Head" (disco Rain Dogs)
5.- "Fannin Street" (disco Orphans: Brawlers, Bawlers & Bastards)
6.- "Song for Jo" (tema original escrito por Johansson y Sitek)
7.- "Green Grass" (disco Real Gone)
8.- "I Wish I Was in New Orleans" (disco Small Change)
9.- "I Don't Wanna Grow Up" (disco Bone Machine)
10.- "No One Knows When I'm Gone" (disco Alice)
11.- "Who Are You" (disco Bone Machine)
Bonus:
12.- "Yesterday Is Here" (disco Wild Years)
13.- "I'll Shoot The Moon" (disco The Black Rider)