
Decadente, impresentable, solo fiel a sí mismo, a la música y a los excesos, cuando la edad no perdona y todo parece ir en espiral de cabeza al desagüe, el malo de Blake conocerá a alguien que insuflará algo de chispa y motivos por los que plantearse sentar la cabeza.
Este que describo es el personaje “caja roja” y Jeff Bridges es el actor que se lo ha metido hasta el tuétano. Está más que inmenso. Está, nunca mejor dicho, de oscar, de ese que ha ganado con inapelable justicia. Además, canta, su voz no está impostada en las canciones que se interpretan en la película, y lo hace con el sabor y un carisma pasmosamente perfectos.
Respecto al filme en su conjunto, “Crazy Heart” es “El luchador” de este año. Puro misticismo americano en celuloide, con un imprescindible actor (Rourke entonces, Bridges ahora) que se echa a sus espaldas el peso de un metraje que se justifica con su presencia y, siendo sinceros, casi nada más. Una presencia, eso si, en estado de gracia que propicia que la cinta acabe, con más sorpresa que meritos propios, en la lista de los oscar y de muchos otros premios.
Y es que Bridges aparte, el filme, reconozcámoslo, es bastante irregular, fundamentalmente porque no cuenta nada que no hayamos visto ya cientos de veces, y porque la química entre los protagonistas se produce solo a ratos, antojándoseme incluso la nominación de Maggie Gyllenhaal en momentos totalmente desproporcionada. Sobre el final, no hablaré para no cargarme la sorpresa que de puro buenista resulta increíble. Sólo diré que hubiera preferido otro más obvio, lacrimógeno y previsible pero al menos coherente.
By Harry Callahan
NOTA: 6,5/10
TÍTULO ORIGINAL: “Crazy Heart”
WEB OFICIAL Y TRAILER: http://www.foxsearchlight.com/crazyheart/
DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1263670/