
Por último, y abandonando el género que tanto y tan bien cultivaron los Ford, Hawks y compañía, todo ello se mezcla, en asombrosa sincronía, con una historia de superación deportiva. De esas que tanto gustan a los yanquis, pero con matices. Imaginad la habitual historia de un joven al que un viejo entrenador descubrirá y le hará brillar lo que se merece. Claro que suena. Pero tomemos la reinterpretación que de estos argumentos nos propuso el maestro Eastwood en su sobrecogedora “Million Dollar Baby”. Filtrémosla a través del ojo de Camus y situémosla en la naturaleza privilegiada del norte de nuestro país.
Todo esto es “El prado de las estrellas”, y también una estupenda interpretación de Álvaro de Luna (el célebre Algarrobo), tan comedido como equilibrado en su encarnación del hombre honesto, castigado injustamente por la vida, que toda película americana clásica también merece. El único problema del film es que el resto del elenco actoral está interpretado con tendencia a un énfasis más propio del teatro que del celuloide. La literalidad de los diálogos, no obstante, casi fuerza a ello.
Concluyendo, una más que notable cinta que atesora un curioso número de sorpresas que engarzan, de modo más que ajustado, al gusto de amantes de las historias pequeñas y los paisajes que hablan.
By Harry Callahan
NOTA: 7/10
DATOS TÉCNICOS Y TRAILER: http://www.mangafilms.es/elpradodelasestrellas/