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domingo, 29 de abril de 2018

"VENGADORES:INFINITY WAR" Cuando tú vas...


¿La película total de superhéroes? Probablemente sí. Al menos, a día de hoy.
Los Russo, perfectos, equilibrando tres elementos. 
1º Espectacularidad: acción con punto de vista seguible, más la esperada grandilocuencia visual, más emoción al describir como van apareciendo y relacionándose todos los personajes del universo fílmico Marvel. 
2º Drama: nadie ganará un oscar por ello, pero los personajes tienen conflicto y el malo no es unidimensional. 
Y 3º: la comedia, marca de la casa, algo previsible ya pero con algunos chascarrillos logrados. 
Me molan cosas como el musicazo del penúltimo sinfónico vivo: Silvestri; que Hulk no se quiera convertir; que haya un enano gigante; que se anuncie a lo Bond el regreso de cierto personaje y que a Cris Pratt le pase lo que le pasa al final, bien. Creo que por su culpa detesto “Guardianes de la Galaxia”. 
Y lo que más me chifla, el final, que deja con el culo torcido a la platea. En mi cine todo Cristo se quedó en la butaca creyendo ingenuos que en una escena post crédito, el final sí que sería el que esperaban. Y no. 
Chúpate esa DC. Cuando tú vas, Marvel ya viene de allí.


NOTA: 9/10

TÍTULO ORIGINAL: Avengers:Infinity War

lunes, 6 de marzo de 2017

"LOGAN": A la tercera, llegó el peliculón

Sí, joder (perdón). Pero es que, por fin. El Lobezno de Hugh Jackman tiene la película que merece (y merecíamos sus fans). A la tercera, venció la razón. Esa que dice que no se puede contentar a Dios y al diablo. Que hay superhéroes que merecen un tratamiento adulto. Que ya está bien de infantilizarlo todo, por vender muñequitos y happymeals. Y que no todo es CGI y batallas finales eternas, en donde se arrasa todo (incluida la capacidad de aguante del espectador) a base de espectacularidad hipertrofiada. 


Estos son los problemas del cine comiquero de hoy. Y eran algunos de los problemas de “Lobezno Inmortal”. Un desperdicio, por otro lado, de adaptación de su novela gráfica fuente. Del primer spinoff ni hablamos ¿verdad?. De hecho no recuerdo ni su argumento. Vaya, ni su título…

Con la decisión de Jackman de colgar las garras, la suerte estaba echada. Ahora o nunca. O filme cojonudo, o irse por la puerta chica. Y no se si por dignidad, porque poco se perdía, o por cabezonería del actor, ha sido puerta grande. Muy grande. Vaya peliculón, amigos.

El mismo criticado James Mangold del paseo japonés del mutante de la imperio, ha sabido aprender de errores, y se ha fajado en este encargo. Coautor del libreto y realizador, ha facturado con sequedad y expedición setentera un filme benditamente calificado “R” en EEUU. Y esto es una de las claves. 


La narrativa es precisa, contundente, con ritmo pese al metraje. Poseedora de una acción física, que daña y duele. Sangrienta. ¿Pero qué esperamos de un tipo que lleva garras como sables? Un personaje violento. Salvaje. Una bestia. Que lo fue, que trata de dejar de serlo, pero que tendrá que seguir siéndolo hasta el fin.

El Mad Max de Miller, es referente obvio, en esa estética desértica cercana al Apocalipsis distópico. Y también por rodar las cosas de verdad. El otro sería el western. Mangold ya demostró su buena mano para el genero en el remake de “El tren de las 3:10”. Y aquí exhibe un dominio notable de todos sus elementos definidores. De hecho, la película es una del oeste de las de toda la vida. Y muy Peckinpah en la conceptualización de los personajes. También muy Eastwood. Crepuscular y homenajeadora de clasicazos como “Raíces profundas”. No ya solo porque se vean secuencias de ella en el metraje, sino porque Logan en sí siempre ha sido muy Shane.

La caligrafía de los personajes es otro de los fuertes. Descritos con el detalle y el cariño imprescindibles. Maravillosos en sus interacciones (qué secuencias las de Logan con Xavier). Siempre coherentes y consecuentes. Bien desarrollados, perfectamente actuados. 


Y todo empastando a la perfección con el resto de partes del universo XMen, tanto cinematográfico como del comic. Hay mucha metareferencia. Y, aun siendo rara avis, por sus propuestos formales y de fondo, por su tono, no interrumpe la continuidad ni argumental, ni de los protagonistas y secundarios (buenos y malos).

Al final, ha resultado que la última bala de adamantio que se guardaba el viejo Logan fue certera. Y el carismático personaje, al que Jackman le debe todo en su carrera, se nos va con honor, mientras suena “The man comes around” del no menos mítico (y atribulado) Johnny Cash. Sí, joder (sin perdón). Este puro va por ti, James Howlett.


NOTA: 9/10

TÍTULO ORIGINAL: Logan

domingo, 18 de diciembre de 2016

"ROGUE ONE": Sí, pero...

"Rogue One” demuestra que Disney tiene muy claras las cosas y que sabe del mensaje que los fans dieron a George Lucas, cuando éste llevó a término la segunda trilogía de las aventuras que transcurren en una galaxia muy, muy lejana. Ese no fue otro que reprocharle, con odio y saña, que con los recuerdos infantiles no se juega y con el mundo creado por la primera saga, menos. 

Así, como ya ocurriera con el Episodio VII, este nuevo filme del universo galáctico vuelve a poner en pantalla el imaginario nostálgico que todo devoto de la Fuerza lleva dentro de su corazoncito cinéfilo. Y lo hace mimando cada detalle, con la calidad impepinable que da contar con pasta a chorros. Además Gareth Edwards, su director, se confiesa seguidor irredento de “La Guerra de las Galaxias”. Así vestuario, personajes, artefactos, paisajes, naves, todo, absolutamente todo, nos hace volver a casa (casi por Navidad) y reencontrarnos con los nuestros, y con los del Lado Oscuro. Incluso con el villano por excelencia, Lord Vader, a la cabeza, con voz en VO, nuevamente, de James Eran Jones. Y con otros malos y buenos, cuya sorpresa me reservo, por obra y gracia de los efectos digitales. ¿Se puede pedir más?

Detengámonos aquí. Porque esa quizás sea la clave. Yo digo que sí. Y es que, contentado el fandom con “El despertar de la Fuerza”, vengados de sobras con ese filme de las fechorías del pérfido Lucas, creo que “Rogue One” podría haber ido más allá de lo que se espera, sorprender a la platea con algún giro, imprimir una riqueza argumental que trascienda la propia idea básica de “vamos a hacer una peli clásica de aventuras en la que contamos como se robaron los planos de la Estrella de la Muerte”.

Estamos ante un spin off que nos permite separarnos de la ortodoxia. De hecho, el propio arranque del filme así lo evidencia, carente del clásico texto en scroll inverso con la fanfarria de John Williams. Pero no. No estamos ante un Imperio Contraataca. Echo a faltar pues enjundia, calado en varios los personajes (ej. el de Diego Luna), conflicto y riesgo.

No obstante, el resultado es plausible. La cinta entretiene y no poco. Y está musicada espectacularmente por Michael Giacchino. Lleva la guerra a puntos tropicales de la galaxia que desconocíamos, y tiene esa bendita fisicidad que estaba proscrita en los videojuegos de la segunda trilogía. Como quita-hambre, antes del Episodio VIII, a los fans más que les basta y les sobra. Otra cosa es si el apetito ya te va pidiendo probar algo fuera de menú.


NOTA: 7/10

TÍTULO ORIGINAL: "Rogue One: A Star Wars Story"


domingo, 14 de junio de 2015

"JURASSIC WORLD": Un negro llamado Spielberg

Cuando Spielberg produce una serie, pone la pasta, el nombre y se desentiende. Su mano ni está, ni se la espera. Pero cuando hace lo propio con una película, a veces le gusta mangonear. De todos son conocidos ejemplos, como “Los Goonies” o “Poltergeist” que, aunque firmados por otros, quien decidía cómo realizar más escenas de las debidas, era precisamente él. Lo de “Jurassic World” es la última de esa lista de cuasi-autorías no confesadas, pero, a la vez, resulta un caso paradójico.
Y es que, a comienzos de los noventa, al bueno de Steven lo que le quitaba el sueño era hacer una gran obra sobre el Holocausto. Solo encontraba problemas para financiarla, por lo que pactó con los estudios darles un filme revienta taquillas a cambio de conseguir el cash con el que financiar la que, a la postre, sería “La Lista de Schindler”. Dicho y hecho. La palomitera fue “Parque Jurásico”, que puso a los dinosaurios de una moda que dura hasta hoy, arrasó en el box office mundial y vendió más merchandising del que se fue casi capaz de producir. Pero Spielberg la rodó con la punta de la nariz. En un plis, plas. Sin poner demasiado empeño. Tan es así, que la postprodujo desde Europa, en los escenarios donde ya rodaba la epopeya judía protagonizada por Liam Neeson que le otorgaría siete oscars de la Academia y el prestigio que como director serio siempre ansió tener.
Luego llegó una "obligada" secuela, “El Mundo Perdido”. No era cosa de dejarse sin esprimir el pterodactilo de los huevos de oro. Pero tampoco es que aquella revisitación, más o menos obvia, del mito de King Kong cautivase al genio de Cincinnati. Tan hastiado quedó, que para la tercera dijo que no contaran con él. El momentáneo epitafio a la saga lo puso así Joe Johnston, con un título de filosofía más disonante pero injustamente infravalorado.
Ahora, catorce años después, en plena vorágine hollywoodiense resucitadora de oldies but goldies, a Spielberg sí que le ha molado sacar a pasear de nuevo sus míticos bichos prehistóricos y hacer con ellos lo que nunca antes, disfrutar. Así, se ha buscado a un pipiolo en esto de blockbustear (y en casi todo lo demás) al que enseñarle cuatro cosas. Un Colin Trevorrow que aún se sigue preguntando como ha sido tan suertudo de ser elegido por Mr. Midas para la ocasión, tras solo haber hecho una modestísima opera prima indie, imaginativa, sí, pero que no reunía ni una sola de las características que se requieren para llevar cabo un filme de 150 millones de dólares de presupuesto. Ingenuo…

Trevorrow y Spielberg


¿Y el resultado? Una película que es, reconozcámoslo, la mejor de todas las entregas y me importa un bledo quien se rasgue las vestiduras. Seamos serios, fascinaciones infantiles aparte. La primera (la más reconocida de la vieja trilogía) tenía solo de maestra la música de John Williams y el CGI de la ILM, hoy, por cierto, superadísimo. La que ahora se estrena, es superior, pues, en su consciencia de lo que es y en su afán autoreferencial y de retorno al hogar de los universos conocidos, la cinta se convierte más que en una secuela, en un remake, en el que Spielberg a través de Trevorrow, recrea sus propios planos, escenas, secuencias y el concepto y espíritu que ya tenía el relato de Chrichton en aquel filme del 93, pero disfrutándolo como nunca antes. Y, con un sentido de la aventura, de la evasión, del ritmo non stop y del hacer gozar al espectador de un filme familiar entretenidísimo que no terminaba de redondearse en ningún título de los anteriores, porque en ninguno de ellos su creador se había entusiasmado con lo que estaba haciendo y porqué lo estaba haciendo. Y, en este punto, creo que el hecho de que Spielberg haya obrado como “negro” de Trevorrow le ha permitido además toda la libertad del mundo, ningún encorsetamiento y más simpleza de propuesta y ejecución de la que le sería exigible a un título filmado por él. Ahí está, amigos, la clave de “Jurassic World”, bueno en eso, en sustituir al soseras de Sam Neill por Chris “Indiana” Pratt y, naturalmente, en los taconazos indestructibles de Bryce Dallas Howard.


NOTA: 8/10

TÍTULO ORIGINAL: Jurassic World

sábado, 23 de mayo de 2015

"MAD MAX: FURIA EN LA CARRETERA": El Valhalla de Inmortan George

Al pequeño George Miliotos lo imagino con apenas los años necesarios para que la visión de algo memorable se marque indeleble en sus recuerdos; y quede ahí, de por vida. En esas, le adivino pillastrón, colándose en un cine de los de antes, que también los había en las antípodas australes, por muy salvajes que las imaginemos, claro. Y quedándose embelesado mientras ve por enésima vez una peli yanqui de vaqueros llamada “La Diligencia”.


Ese mismo tipo, ya apellidado Miller, permutado de médico de urgencias en cineasta low cost, pare a finales de los setenta un mito contracultural, indómito, llamado Mad Max, en una cinta puro ozploitation, multireferencial, anárquica, espontanea, imperfecta y hasta ingenua, pero con un nervio visual y un modo acojonante de rodar con tres duros la acción más descerebrada. 


No obstante con ello, ese primer filme no fue más que un precedente. Una credencial que presentar a los que sueltan la pasta para que le dejasen hacer lo que realmente quería, un western clásico, travestido en post-apocalíptico, con claras alusiones a cumbres del género como “Raíces Profundas”; y, por fin, con ese mi presumido recuerdo infantil encarnado en sueño cumplido que es el de remakear la secuencia de la persecución de “La Diligencia”, en los apoteósicos casi veinte minutos que epilogan “El Guerrero de la Carretera”, como se conoció aquí a la secuela de “Mad Max”.

Miller dirigiendo a una impresionante Theron

De igual modo que los Indiana Jones solo son tres, a día de hoy, los Mad Max, son también una santísima trinidad, pues no es digna del pedigrí de la saga la peli con la Turner y los niños perdidos; esa infantiloide y spielberiana, en el peor sentido, “Mas allá de la Cúpula del Trueno”. Un filme truncado, muy seguramente, por la traumática desaparición de Byron Kennedy, el compinche co-creador de las andanzas del loco Max.

Tras esto, estamos ante un tipo al que el 11-S, la mala suerte, el dinero y un largo etcétera de imponderables acaban refugiado en productos ¿infantiles? como “Babe, el cerdito en la ciudad” o “Happy Feet”, originales y estupendísimos, sí, pero meros pasatiempos para quien está obsesionando con poner en pie la digna resurrección de su mito más exudante que nunca de sangre, gasolina y puta locura.


Lo que nos lleva, tras treinta años y quince de farragosa producción a “Mad Max: Fury Road” la que dicen Capilla Sixtina del cine de acción, y digo amén a eso. Fidelísima a sus señas de identidad. Parca en argumentos, lapidaria en frases y desatada en todo lo demás, este setentón rockero metálico demuestra que ni está viejo, ni su cine muerto. Cual John Ford alucinadamente espídico, cambia Monument Valley por los desiertos de Namibia, e icónico en cada plano, fulgurante en cada secuencia, nos regala no veinte minutos, no un tercer acto, sino dos horas de glorioso homenaje, nuevamente, a la “La Diligencia” y su mítica persecución. Dicen que hay directores que ruedan siempre una y otra vez la misma película. Bendito sea eso aquí. 

Un corre que te pillo autorreferencial, sin solución de continuidad, que además nos devuelve al gusto por la acción vívida, física, de verdad, de la que rodaba McTiernan o Renny Harlin en sus buenos tiempos. Esa en la que el CGI solo matiza, disimula y está para no notarse que está. Esa que convierte en loosers a tipos como Michael Bay y demás de su calaña. La que se ve, se sigue, no satura y sabes qué pasa, a quién le pasa y cómo le pasa. Un chute de actioner de alto octanaje que, a los que rendimos culto al V8 Interceptor tuneado, nos catapulta al Valhalla del subgénero que la propia saga creo y ahora, a mayor gloria de Inmortan George, se refunda.


NOTA: 10/10

TÍTULO ORIGINAL: "Mad Max: Fury Road"

sábado, 8 de noviembre de 2014

"INTERSTELLAR": Tan engreída como su hype

“Interstellar” sirve para varias cosas. La primera, para (re)confirmar que no hay un cineasta más engreído en el Hollywood actual que Christopher Nolan. Todo en su última realización es pretenciosidad (sí, aún más que de costumbre, más que “Origen”, sí); como lo es también ánimo de aportar, graciosamente, su contribución a la Historia del Cine, esa que se escribe con letras grandes y doradas; resultando en su afán de trascender imposible no señalar sus indisimulables intentos de alcanzar futilmente lo que en su día fueron “2001” de Kubrick o “Solaris” de Tarkovsky. 


La segunda cosa que muestra “Interstellar” es que nos queda muuucho que soportar de ese Matthew McConaughey no menos henchido de gozo de conocerse a sí mismo, que recuerda al espectador, plano a plano, lo que mola su nuevo yo interpretativo, ese que gana oscars y al que le roban Emmys. 

También “Interstellar” es muy adecuada para preguntarse como ese actor sorpresa que aparece a medio metraje puede estar tan fallido; lo desaprovechadita que está Jessica Chastain; y ya puestos porque, la Hathaway no salva la función con un par de gorgoritos a lo “I dreamed a dream”, entre tanta conversación poético-filosófica definitivamente imposible entre seres humanos, por muy científicos culturetas que sean. 

Nolan dirigiendo a Chastain

Por otro lado, “Interstellar” demuestra a las claras que Nolan tiene el mismo talento para emocionar al respetable como James Cameron lo tuvo con “Titanic”. Y mira que era fácil, muy fácil. Ah… ¿que os emocionó “Titanic”…? Pues entonces seréis felices.
Como de paradojas, malas explicaciones, giros What The Fuck que precipitan el filme al vacío e incoheretes epílogos no puedo hablar porque haría spoilers (aunque bien que me gustaría), concluyo refiriendo que para lo último que serviría “Interstellar” es para evidenciar que esta misma historia, con muchos de sus elementos en común, la conto con más honestidad el nunca bien valorado Robert Zemeckis en “Contact”. Y en muchos menos minutos. Y con una deliciosa música de Alan Silvestri, y no el habitual estruendo engolado de Zimmer. 
Hala, ya podéis empezar a lapidarme los que tenéis el seso sorbido por el hype.


NOTA:4/10
TÍTULO ORIGINAL: "Interstellar"

jueves, 27 de febrero de 2014

"HER": Esa amante inoportuna que se llama soledad

En un episodio de “The Big Bang Theory”, la genial serie que todavía no me explico cómo pudo crear Chuck Lorre, el personaje de Rash se enamoraba de Siri, la popular aplicación parlante de Iphone… En “Her”, el que podría ser una especie de sosías bigotudo y trascendental de Leonard Hofstadter, otro de los protagonistas de ese mismo show, hace lo propio de un sistema operativo con la voz de Scarlett Johansson. A quién no le ocurriría lo mismo…
Pero la virtud de “Her” no está en la idea, ni en la propuesta de flechazos tan sui generis e “inmorales” como los que el cine ya ha mostrado antes, desde “Tamaño natural” de Berlanga, a “Lars y una chica de verdad”, de Gillespie. Su gran baza, empero, está en que es extraordinariamente fácil empatizar con sus protagonistas y con el universo tecnificado que nos propone. Un entorno de sentimientos cada vez más solitarios y fingidos.


De izq a dcha, Mara, Jonze, Johansson y Phoenix

Y es que la película del autor de “Donde viven los monstruos”, no es ciencia ficción, sino ciencia realidad. Porque el mundo Applelizado en el que sitúa la acción está a tan solo un par de OS de hoy. Y en él, no obstante, nos siguen ocurriendo las mismas cosas que hace siglos. Nos desenamoramos o enamoramos, al ritmo que crecemos en sentidos divergentes o en sincronía con aquellos con quienes elegimos compartir lo que somos. Y sobre todo, y antes que cualquier otra cosa, huimos de esa amante inoportuna que se llama soledad, como diría el maestro Sabina.
Por eso, no tengo reparos en darle el oscar a mejor guión original a ese siempre estimulante bicho raro que es Spike Jonze. Bueno, quizás sí que tenga un pero. Me niego a reconocer como futurible que nuestros hijos tengan el gusto de crear un sistema operativo con la voz de la Johansson, y sin embargo luzcan pantalones sobaqueros a lo Julian Muñoz.


by Harry Callahan


TÍTULO ORIGINAL: Her

domingo, 13 de octubre de 2013

"GRAVITY": El prestigio del ilusionista


Cuentan que los primeros espectadores que visionaron el tren de los Lumiere huyeron despavoridos pensando que la locomotora se les venía encima. El cine desde entonces ha sido el arte de la ilusión, desde Meliés hasta Cuarón. Una ilusión hecha espectáculo que trata de transportarnos a un lugar, un momento, a vivir una vida que no es la propia, a experimentar empáticamente lo que no somos, ni seremos. En esta empresa, nada baladí, cuando el ilusionista logra el prestigio y nos embauca como a niños, se obra el milagro que ha hecho subsistir al cine más de cien años. Es entonces cuando todas las tretas cobran sentido, son útiles y han merecido la pena. Eso ocurre con “Gravity”, un filme que encierra y redefine cuanto debe ser, en buena medida, hoy por hoy, el que se definió como séptimo arte.

Y es que, antes de entrar en la sala, pensaba que la virguería visual había alcanzado ya cimas intocables con cineastas como Scorsese o De Palma. Y que los planos imposibles, auxiliados de efectos, tenían en realizadores como Zemeckis su cenit. Sin embargo, Cuarón viene a echar por tierra viejas maestría y, transformándose en una suerte de nuevo Kubrick, eleva la excelencia visual a cotas de la experiencia más vívida y auténtica posible. Esa que, por obra y gracia de un modélico 3D, nos convierte en auténticos protagonistas en pugna por sobrevivir a las dos mil y una situaciones que convierten la peripecia astronáutica argumental en una novísima odisea en el espacio. 


Cuarón dirige a sus actores

Así al menos lo vivencio, sin pestañear un segundo. Como también lo hacen los que me acompañaban en mi sesión, a juzgar por sus encendidos aplausos. El cine lo ha vuelto a hacer hasta que las luces de la sala, al encenderse impías, nos sacan violentamente de la ensoñación. Es entonces cuando, en mi particular epílogo de la película, abandono la butaca entumecido, despertando a mi propia gravidez, esa que Cuarón me ha robado durante hora y media. Avanzo con paso tímido que paulatinamente se torna en firme. Mientras viene a mis labios aquella cancionaza de Bowie “…And I´m floating in a most peculiar way, And the stars look very different today”…

By Harry Callahan

NOTA: 9,5/10

ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST CON EXTRAS: https://dl.dropboxusercontent.com/u/224337446/GravityCritica.mp3

TÍTULO ORIGINAL: Gravity

sábado, 1 de junio de 2013

"UTOPÍA (serie TV)": Warhol y las sopas Campbell

En 1962 Andy Warhol tomó algo que todo el mundo estaba harto de ver y lo transformó en un icono de la cultura popular. Me refiero a las célebres sopas Campbell. Aquellas latas de comida no tenían nada del otro mundo, pero la forma en la que aquel tipo las retrató en un lienzo serigrafiado las haría entrar en el Olimpo de los objetos de culto de la historia del arte.
Algo así ocurre con “Utopia”, salvando las distancias. No es que su creador, Dennis Kelly, sea el heredero televisivo de Andy Warhol. Pero sí que, en esencia, ha hecho lo mismo que el que fuera gurú del pop art: coger algo manido, un argumento cien veces contado y presentarlo con un envoltorio estético que pasma al espectador.
Y es que la historia conspiranoica de esta serie británica, en el fondo y en la superficie, es de un trillado que ya no sorprende. Además, presenta más agujeros que un campo de golf. Y tiene un reparto de actores/personajes descompensado, que va desde Arby, un notable sucedáneo del asesino de Javier Bardem en “No es país para viejos”; hasta Dugdale, el irritante funcionario del ministerio de salud al que la presunta pandemia debiera haberse llevado el primero; pasando por esa prima lejana defectuosa de Lara Croft, la flacucha y enigmática Jessica Hyde, cuya gestualidad y morritos apasionan o despierta odios viscerales.


Como digo, nada nuevo ni especial bajo el sol que, no obstante, se camufla y hasta brilla por momentos gracias a una puesta en escena arrolladora basada en tres elementos clave: la fotografía más cool que jamás he visto en televisión; un montaje musical y de imágenes hipnótico; y un diseño de producción descubridor de escenarios y sets en los que lo anterior encuentra su paraíso y acomodo perfecto.
Porque “Utopía” podría contarnos, en sus episodios, las instrucciones de funcionamiento de una batidora, e igualmente nos quedaríamos pegados a la pantalla, como mosquitos a una lámpara fluorescente, absortos, impávidos. Consiguiendo lo mismo que Warhol con las latas Campbell: que algo mil veces visto nos llame la atención (y de qué manera), gracias a una propuesta, esencialmente plástica.

Trailer de la serie en VO

Me vuelvo a descubrir ante Channel 4, que cuando no encuentra argumentos originalísimos para sus series, como es el caso de “Black Mirror”, demuestra que la vieja historia de siempre, sí que se puede contar de nuevas maneras, alucinantes y alucinógenas.

By Harry Callahan

NOTA: 8/10 

ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST CON EXTRAS: https://dl.dropboxusercontent.com/u/224337446/UtopiaCriticaSerieTv.mp3

TÍTULO ORIGINAL: "Utopia"
EN ESPAÑA LA EMITE: Canal +
SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://www.jamendo.com/es/track/6568/the-final-rewind

sábado, 25 de mayo de 2013

"UN AMIGO PARA FRANK (2012)": Una película con alma que llega al corazón

"Un amigo para Frank" es un filme sin pretensiones de trascender. Y en eso reside su virtud. Así, pese a ser ciencia ficción y hablar de robots, por ejemplo, está inteligentemente ambientada a la vuelta de la esquina, cuando los prototipos que aparecen en los títulos de crédito finales han dejado de serlo y comienzan a compartir nuestras vidas. 
Con ello queda claro que el objetivo de esta pequeña producción, no es subyugarnos con una apabullante y costosa puesta en escena futurista. No van por ahí los tiros. El asunto de la inteligencia artificial, eso si, es la coartada perfecta para hablar de memoria, de recuerdos y esa terrible azote muy contemporáneo que es el Alzheimer.
No obstante, no hay que alarmarse ni esperar un dramón lacrimógeno. La emoción del filme es sutil y buena clave de la misma reside en apoyarse en toques de comedia que desengrasan y ayudan al espectador a empalizar con los personajes.Desde ese punto de vista, es notable el hecho de que se consiga tomar cariño a un robot de rasgos tan elementales y escaso dialogo.
Otros aciertos son la brillante elección de El Quijote como referencia palmaria a quien fuera en otro tiempo un bendito loco; o un brillante giro de guión que pasma a la platea en el último tramo de metraje. Y como no, un pletórico Frank Langella que cimienta con su interpretación todo el filme, insuflándole la humanidad que consigue que estemos ante una sencilla cinta hecha con alma que llega al corazón.

By Harry Callahan

NOTA:8/10

TÍTULO ORIGINAL: "Robot and Frank"


domingo, 11 de noviembre de 2012

"LOOPER": Clásico de culto instantaneo

De Johnson me gusta su amor por el riesgo y... su poca vergüenza. Ya lo demostró en Brick, su opera prima. Esa que transformaba el filme teen de instituto en un relato de cine negro con regustos literarios añejos. 

Ahora este tipo le hinca el diente al resbaladizo asunto de los viajes en el tiempo. Y, sin negar referentes a cintas como "Terminator" o "Regreso al futuro", se las ingenia para proponer una historia de cine fantástico que logra sorprender al espectador, con un final mas que redondo, en el que milagrosamente todo cuadrara. La clave, su habilidad de barman desprejuiciado a la hora de mezclar, por ejemplo, en su particular coctelera, ciencia ficción y western, del q conserva imaginería, situaciones clásicas y elementos primitivos. Aunque aquí las armas son megarevolveres y trabucos, los caballos, motos q levitan, los salones, cafeterías diner y los villanos, gangsters de look post "Matrix", aunque , eso si, sombrero cowboy.


Johnson dando indicaciones a Gordon Levitt

También me gusta del autor de la casi inedita Los hermanos Bloom, la economía narrativa que utiliza en este ultimo trabajo. Amparada en en montaje sencillo pero eficaz como mecanismo de relojería, las presentaciones de personajes y de argumento son maestras en el primer acto. Propias del artesano que sabe como quiere contar las cosas sin que las limitaciones de presupuestos lo malogren. En este sentido la historia pide paso y relega acertadamente una recreación espectacular del futuro, que es mas un presente con sutiles cambios esenciales.
Solo le afeo a Johnson no haber puesto a Bryan Cranston en lugar de al buenazo de Jeff Daniels, imposible en su rol de malote; un segundo acto algo moroso en contraste con el resto;y algún demencial peinado de Bruce Willis. Pero eso solo consigue bajar la calificación del filme, de obra maestra del genero a clásico de culto instantáneo.

by Harry Callahan

NOTA: 8/10

TíTULO ORIGINAL: "Looper"

miércoles, 10 de agosto de 2011

"SUPER 8": Abrams homenajea al Spielberg de los 80

El secretismo que rodeó el rodaje de “Super 8”, causó el efecto deseado: levantó enormes expectativas acerca de qué de nuevo nos iba a contar su realizador J. J. Abrams. Vista la cinta, nuevo, nuevo, realmente la película no propone nada, más bien todo lo contrario, pues el film nos sumerge de lleno en un revival del cine de los ochenta, o más bien, del cine de aventuras juveniles que tanto prolifero en aquella década y de la que Steven Spielberg (productor a sazón de “Super 8”), fue un gran auspiciador. Es más, la última cinta del creador de la serie “Perdidos” constituye, a poco que se reflexione, un innegado e innegable homenaje al realizador de “Tiburón”.
Y es que en “Super 8” hay momentos que nos hacen recordar numerosos pasajes de otros tantos filmes con la indeleble huella del mago Spielberg. Cintas dirigidas por él como “ET”, “Tiburón”, “Encuentros en la Tercera Fase”, “1941” o “Parque Jurásico”. Y otras producidas por el creador Amblin: como “Gremlins”, “Los Goonies”, “Poltergeist”, “El secreto de la Pirámide”, “Harry y los Henderson” o “Aracnofobia”, por citar las más evidentes.
Hablamos de cine familiar, con pandilla de niños, bicicletas, un pequeño pueblo, fenómenos extraños, amistad, emoción, suspense y una buena dosis de algo casi perdido hoy por hoy: la magia cinematográfica bien apoyada en conseguidos efectos especiales. Elementos todos ellos presentes en la extensa filmografía del autor de “Indiana Jones”, sobre todo en la década de los ochenta, cuando sus películas aún no se habían hecho tan adultas como luego serían. Baste pensar en “La lista de Schindler” o “Munich”. Además, la que ahora nos ocupa es un película que rinde modesto tributo a todos aquellos que, como el mismísimo Spielberg, Tim Burton, David Fincher o el propio, J. J. Abrams, jugaban a ser cineastas con una cámara de “Super 8” en sus manos y la ayuda de cuantos amigos y familiares lograban embarcar.
Trascendiendo su vocación innatamente homenajeadora, y yendo al meollo crítico “Super 8” posee un emotivo prólogo que hace esperanzarse al cinéfilo, y una primera media hora de arranque poderosísimo que alcanza su cenit en la impactante secuencia del descarrilamiento y la desapariciones posteriores. Sin embargo, lo que sigue a continuación es un ostensible descenso de nivel a mediados de metraje, que desemboca en un tercer acto en la que todas las buenas ideas se diluyen, confunden, distorsionan y se mal desenlazan, precipitando la conclusión del filme a una colección de obviedades previsibles carentes de congruencia, lógica y calidad en comparación con los presupuestos iniciales del film.
No obstante, salvo esas erráticas postrimerías, “Super 8” es notoriamente disfrutable para todos aquellos que crecimos con “My Sharona” sonando en el walkman, o ensoñados con las películas que musicaron los ochenteros soundtracks de Goldsmith, Horner o Williams, a los que aquí el cada vez más maestro Michael Giacchino también homenajea con brillantez.
Por último, solo aconsejaros que prestéis atención, claro está, a la pandilla de críos protagonistas, algo que siempre Spielberg ha mimado en sus castings, pues ha gustado de contar sus historias con ojos de niño. Muchos de ellos darán que hablar. Destaco al protagonista, Joel Courtney; al pirotéctico Ryan Lee y a Elle Fanning, la chica por la que toda la panda bebe los vientos, que al igual que su hermana Dakota, está predestinada a comerse, literalmente, la pantalla.  

By Harry Callahan

7/10


TÍTULO ORIGINAL: “Super 8”
DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1650062/
SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://www.jamendo.com/es/track/732498

sábado, 6 de agosto de 2011

"EL ORIGEN DEL PLANETA DE LOS SIMIOS": Muy eficaz precuela de una saga mítica

Tras ver “The Escapist”, una modesta pero efectiva cinta de fugas carcelarias, nada hacía presagiar que con este debut tras las cámaras, al inglés Rupert Wyatt le iba a caer en sus manos rodar nada menos que la película que cuenta el origen de “El planeta de los simios”.
Y es que la Fox, subida al carro de re-explotar viejas franquicias, series y todo aquello peliculable que pueda partir de una cierta familiaridad en el público y garantiza rentabilidad taquillera, ha decidido ahora poner en imágenes un nuevo episodio de la mítica saga que originara el siempre genial Franklin J. Schaffner a finales de los años 60 del pasado siglo.
Por suerte y supongo que escarmentados de lo vacua e innecesaria que resultó ser, hace una década, la experiencia burtoniana de hacer el engolado remake de la cinta original, la apuesta ahora, ha sido la de contar cómo los simios comenzaron a dominar una Tierra de la que los humanos pasaron a quedar casi extintos. 
Llegados a este punto, hay que recordar que, en no pocas ocasiones, y en lo que a la ciencia ficción se refiere, el acierto suele estar en la carencia de pretensiones y en partir de planteamientos, ante todo, lúdicos a los que se inyecta un tanto de moraleja existencial y un punto de cientifismo futurista, que otorguen cierto fuste e interés al producto. Pues bien, este es el concepto que guionistas, realizador y productores han adoptado a pies juntillas en “El origen del planeta de los simios”. 
En este sentido, la historia y el mensaje que se propone, pese a estar mil veces contado, sirve a la perfección para apoyar una puesta en escena tremendamente eficaz, con perfecto ritmo in crescendo y en la que se imbrican con envidiable acierto la imagen real y la digital. Además, el simio Cesar, bajo los rasgos actorales de Andy Serkis (el que fuera Golum en la trilogía “El Señor de los Anillos”), aparte de hacerse el amo de la trama, también lo hace de la película y la platea, reflejando, con el único apoyo del gesto, una evolución psicológica inobjetable, que ya quisieran para sí muchos protagonistas fílmicos dotados de voz y texto. 
Y es que, lo que más me gusta del filme de Rupert Wyatt es que trata de tú a tú al espectador, sin tangarle, sin hacer que comulgue con ruedas de molino y ofreciéndole algo tan sencillo como demasiadas veces proscrito de las salas de cine: el entretenimiento honesto, bien contado y mejor resuelto, en una cinta en la que cada dólar de un no excesivamente amplio presupuesto, está tan exprimido como ejemplarmente aprovechado.             

By Harry Callahan
7,5/10


TÍTULO ORIGINAL: Rise of the Planet of the Apes
SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://www.jamendo.com/es/track/732501 

martes, 3 de agosto de 2010

PRE-ESTRENO: "REPO MEN", un cuento sobre el capitalismo salvaje

Quizás será porque unos días antes había visto “Capitalismo: Una historia de amor”, el último documental del inefable Michael Moore (pelín parcial, dicho sea de paso, pero que mueve a cuestionarse los postulados más radicales del sistema económico que rige nuestras vidas). Digo, que será esto o simplemente que el género fantástico, una vez más, vuelve a originar una excelente metáfora del momento socio-historico en el que vivimos, como ya ocurriera con títulos tan notables como “La invasión de los ladrones de cuerpos”, que se despachaba a gusto con el macartismo.

“Repo-men” no llega a las cotas de excelencia fílmica de la película del maestro Don Siegel, y no se si en las pretensiones de sus creadores estaba proponer una parábola sobre nuestra realidad más inmediata, pero resulta inevitable hacer un paralelismo entre The Union y su negocio de venta de órganos sintéticos, y el de los bancos y las hipotecas basura que nos han metido de cabeza en la jodida crisis que padecemos.

Y es que, entrando en detalles argumentales, en un futuro cercano, una empresa (The Union) controla el monopolio de la venta de órganos sintéticos. A ella acuden los enfermos desahuciados en busca de la última esperanza, que es, en muchos casos, muy cara, demasiado; tanto, que en más ocasiones de las deseables, los trasplantados no pueden pagar la financiación usuraría concedida al efecto, y ahí entran los repo-men (lo que vendría a ser en España los cobradores del frac), que impíamente los cazan, dan muerte y extraen los órganos sintéticos para ser devueltos a The Union, que así los puede reimplantar en otros incautos y seguirCursiva la cadena. Capitalismo salvajizado pues y los repo men como paladines del sistema, del cumplimientos de esos contratos en los que las partes pueden comprometerse “libremente” a lo que quieran.

Pero quizás lo bueno de la película es que para llegar a ese fondo se utiliza el vehículo de un filme de acción al uso, una buddy movie, con buenas escenas de acción, violencia algo burra y un aparente sentido lúdico de serie B nada criticable. Además, para rematar la jugada hay hasta un final con voltereta efectista. ¿Qué más se puede pedir con este calor…? Quizás que unos años antes alguien no hubiese hecho “Repo! The Genetic Opera”.


By Harry Callahan

NOTA: 6/10


TÍTULO ORIGINAL: “Repo men”

WEB OFICIAL Y TRAILER: http://www.repomen.es/

viernes, 5 de febrero de 2010

NOMINACIONES A LOS OSCAR: "DISTRICT 9", obra maestra del género fantástico

“Distritc 9” es la mejor película de ciencia ficción en años. Así de categórico, así de evidente.
Revolucionaría en su concepto, mezcla géneros (humor negro, drama, denuncia social, acción, fantástico, thriller...) con asombrosa capacidad simbiótica. Rescata para una película de moderado presupuesto y excepcionales efectos visuales, la mejor esencia y espíritu libre del cine indie. Destierra la ciencia ficción del terreno de lo futurista, increíble o muy lejano, para convertirla en algo sorprendentemente veraz, próximo y auténtico, de la mano del perfecto uso de la técnica del falso documental, sublimada aquí hasta alcanzar un ideal equilibrio con la narrativa puramente de cinematográfica con la que se conjuga sin abrupciones. Por otro lado, y para tratarse de la primera realización de su director (Neil Blomkamp) y el primer papel en cine de su protagonista (Sharlto Coplev, nada menos que ¡un irreverente cómico en su país!), ambos dan sopas con hondas en sus respectivos campos a más de un reputado miembro del establishment hollywoodiense.
Muchos cambios se operan además en este filme respecto a los cánones clásicos, entre comillas. Gracias a Dios, por una vez, los extraterrestres no llegan a Nueva York o Washington, sino a Johannesburgo (Sudáfrica); y casi todo ocurre de día, con sol, calor y polvo, y no de noche, con luces de neón o entornos metálicos postmodernos. Pero no por ello, se eluden referencias a títulos esenciales en el género como “E.T.”, “Enemigo mío”, “Robocop”, o no tan esenciales como “Monstruoso”, “Starship Troopers” o la serie “V”.
Pero es que, con “District 9” vibras, te emocionas, estas en tensión, sonríes, te repugna, te solidarizas, reflexionas, disfrutas y gozas, en suma, de lo que debería ser siempre una experiencia cinematográfica.
Bienvenido al mundo de los cinéfilos Neil Blomkamp, gracias por presentárnoslo Peter Jackson.

By Harry Callahan

NOTA: 9,5/10

4 NOMINACIONES A LOS OSCAR:
Película, Montaje, Efectos Especiales y Guión Adaptado

TÍTULO ORIGINAL:
“District 9”
WEB OFICIAL Y TRAILER:
http://www.sonypicturesreleasing.es/sites/district9/site_oficial/
DATOS ADICIONALES:
http://www.imdb.com/title/tt1136608/
CORTO EN QUE SE BASA LA PELÍCULA: http://www.youtube.com/watch?v=iNReejO7Zu8

domingo, 22 de noviembre de 2009

ESTRENO: "LA SAGA CREPÚSCULO: LUNA NUEVA", un pastel tan almibarado como indigesto

Seré breve en lo que a despellejar esta segunda entrega de la saga de Crepúsculo se refiere. Insufrible, misógena, infantil, machista, aliena-mujeres, ñoña, un completo pastel tan almibarádo como indigesto. Y todo un recital de moralina reaccionaria, de puntos de vistas vitales de la era cuaternaria. Apología de la castidad y el platonismo más exhacervado.
Para todo ello, el muy complice realizador Chris Weitz (otrora productor de cintas como "American Pie", lo que ha cambiado el cuento...) forma tandem idílico con los planteamientos de la muy mormona (sin ánimo de ofender) Stephanie Meyer (autora de las novelas), a la hora, no ya de deslizar o insinúar todo un ideario adoctrinante, como ocurría en la primera entrega, sino de hacer que en esta cinta el mensaje subliminal se convierta en exhibición constante y recurrente, hasta hacer gritar: ¡es el colmo!, tras escuchar la última frase que cierra el filme.

No obstante, no soy nada sectario, me zamparía todo ello de buen grado si me entretuviese, no me ofendiera como espectador, o simplemente si exudase la honestidad del primer filme de la serie, que era más modesto en aspiraciones y más sencillo pero práctico en sus resultados.
Pero eso no es así. Esta bobería para pre-adolescentes solo enganchará a las ávidas lectoras de "Ragazza" o "Super-Pop", si es que existen todavía estas revistas pre-menstruales.
En fin, que salgo del cine necesitando un inmediato chute en vena de la primera temporada de "True Blood", la reciente "Déjame entrar", "El Ansia" de Tony Scott, el "Drácula" de Coppola, un par de títulos de la Hammer, y hasta el "Nosferatu" de Murnau, aquellos si que eran chupasangres como Dios (o el Diablo) manda.

By Harry Callahan

NOTA: 2/10

TÍTULO ORIGINAL: "The Twilight Saga: New Moon"
WEB OFICIAL Y TRAILER:
http://www.lasagacrepusculo.es/luna_nueva/
DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1259571/