miércoles, 10 de agosto de 2011

"SUPER 8": Abrams homenajea al Spielberg de los 80

El secretismo que rodeó el rodaje de “Super 8”, causó el efecto deseado: levantó enormes expectativas acerca de qué de nuevo nos iba a contar su realizador J. J. Abrams. Vista la cinta, nuevo, nuevo, realmente la película no propone nada, más bien todo lo contrario, pues el film nos sumerge de lleno en un revival del cine de los ochenta, o más bien, del cine de aventuras juveniles que tanto prolifero en aquella década y de la que Steven Spielberg (productor a sazón de “Super 8”), fue un gran auspiciador. Es más, la última cinta del creador de la serie “Perdidos” constituye, a poco que se reflexione, un innegado e innegable homenaje al realizador de “Tiburón”.
Y es que en “Super 8” hay momentos que nos hacen recordar numerosos pasajes de otros tantos filmes con la indeleble huella del mago Spielberg. Cintas dirigidas por él como “ET”, “Tiburón”, “Encuentros en la Tercera Fase”, “1941” o “Parque Jurásico”. Y otras producidas por el creador Amblin: como “Gremlins”, “Los Goonies”, “Poltergeist”, “El secreto de la Pirámide”, “Harry y los Henderson” o “Aracnofobia”, por citar las más evidentes.
Hablamos de cine familiar, con pandilla de niños, bicicletas, un pequeño pueblo, fenómenos extraños, amistad, emoción, suspense y una buena dosis de algo casi perdido hoy por hoy: la magia cinematográfica bien apoyada en conseguidos efectos especiales. Elementos todos ellos presentes en la extensa filmografía del autor de “Indiana Jones”, sobre todo en la década de los ochenta, cuando sus películas aún no se habían hecho tan adultas como luego serían. Baste pensar en “La lista de Schindler” o “Munich”. Además, la que ahora nos ocupa es un película que rinde modesto tributo a todos aquellos que, como el mismísimo Spielberg, Tim Burton, David Fincher o el propio, J. J. Abrams, jugaban a ser cineastas con una cámara de “Super 8” en sus manos y la ayuda de cuantos amigos y familiares lograban embarcar.
Trascendiendo su vocación innatamente homenajeadora, y yendo al meollo crítico “Super 8” posee un emotivo prólogo que hace esperanzarse al cinéfilo, y una primera media hora de arranque poderosísimo que alcanza su cenit en la impactante secuencia del descarrilamiento y la desapariciones posteriores. Sin embargo, lo que sigue a continuación es un ostensible descenso de nivel a mediados de metraje, que desemboca en un tercer acto en la que todas las buenas ideas se diluyen, confunden, distorsionan y se mal desenlazan, precipitando la conclusión del filme a una colección de obviedades previsibles carentes de congruencia, lógica y calidad en comparación con los presupuestos iniciales del film.
No obstante, salvo esas erráticas postrimerías, “Super 8” es notoriamente disfrutable para todos aquellos que crecimos con “My Sharona” sonando en el walkman, o ensoñados con las películas que musicaron los ochenteros soundtracks de Goldsmith, Horner o Williams, a los que aquí el cada vez más maestro Michael Giacchino también homenajea con brillantez.
Por último, solo aconsejaros que prestéis atención, claro está, a la pandilla de críos protagonistas, algo que siempre Spielberg ha mimado en sus castings, pues ha gustado de contar sus historias con ojos de niño. Muchos de ellos darán que hablar. Destaco al protagonista, Joel Courtney; al pirotéctico Ryan Lee y a Elle Fanning, la chica por la que toda la panda bebe los vientos, que al igual que su hermana Dakota, está predestinada a comerse, literalmente, la pantalla.  

By Harry Callahan

7/10


TÍTULO ORIGINAL: “Super 8”
DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1650062/
SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://www.jamendo.com/es/track/732498

sábado, 6 de agosto de 2011

"EL ORIGEN DEL PLANETA DE LOS SIMIOS": Muy eficaz precuela de una saga mítica

Tras ver “The Escapist”, una modesta pero efectiva cinta de fugas carcelarias, nada hacía presagiar que con este debut tras las cámaras, al inglés Rupert Wyatt le iba a caer en sus manos rodar nada menos que la película que cuenta el origen de “El planeta de los simios”.
Y es que la Fox, subida al carro de re-explotar viejas franquicias, series y todo aquello peliculable que pueda partir de una cierta familiaridad en el público y garantiza rentabilidad taquillera, ha decidido ahora poner en imágenes un nuevo episodio de la mítica saga que originara el siempre genial Franklin J. Schaffner a finales de los años 60 del pasado siglo.
Por suerte y supongo que escarmentados de lo vacua e innecesaria que resultó ser, hace una década, la experiencia burtoniana de hacer el engolado remake de la cinta original, la apuesta ahora, ha sido la de contar cómo los simios comenzaron a dominar una Tierra de la que los humanos pasaron a quedar casi extintos. 
Llegados a este punto, hay que recordar que, en no pocas ocasiones, y en lo que a la ciencia ficción se refiere, el acierto suele estar en la carencia de pretensiones y en partir de planteamientos, ante todo, lúdicos a los que se inyecta un tanto de moraleja existencial y un punto de cientifismo futurista, que otorguen cierto fuste e interés al producto. Pues bien, este es el concepto que guionistas, realizador y productores han adoptado a pies juntillas en “El origen del planeta de los simios”. 
En este sentido, la historia y el mensaje que se propone, pese a estar mil veces contado, sirve a la perfección para apoyar una puesta en escena tremendamente eficaz, con perfecto ritmo in crescendo y en la que se imbrican con envidiable acierto la imagen real y la digital. Además, el simio Cesar, bajo los rasgos actorales de Andy Serkis (el que fuera Golum en la trilogía “El Señor de los Anillos”), aparte de hacerse el amo de la trama, también lo hace de la película y la platea, reflejando, con el único apoyo del gesto, una evolución psicológica inobjetable, que ya quisieran para sí muchos protagonistas fílmicos dotados de voz y texto. 
Y es que, lo que más me gusta del filme de Rupert Wyatt es que trata de tú a tú al espectador, sin tangarle, sin hacer que comulgue con ruedas de molino y ofreciéndole algo tan sencillo como demasiadas veces proscrito de las salas de cine: el entretenimiento honesto, bien contado y mejor resuelto, en una cinta en la que cada dólar de un no excesivamente amplio presupuesto, está tan exprimido como ejemplarmente aprovechado.             

By Harry Callahan
7,5/10


TÍTULO ORIGINAL: Rise of the Planet of the Apes
SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://www.jamendo.com/es/track/732501 

domingo, 10 de julio de 2011

JUSTIFIED: La ley de Elmore Leonard


Elmore Leonard es el tipo que está detrás de las historias que dieron lugar a películas tan interesantes como “Un romance muy peligroso”, “Jakie Brown” o el western “El tren de las 3:10”. Por eso, cuando la cadena americana FX decidió poner en marcha una serie basada en un relato corto suyo (“Fire in the hole”) y colocar al propio Leonard en la producción ejecutiva del proyecto, el asunto generó un ineludible atractivo.
El piloto resultó ser espléndido, ilustrando con precisión la atractivísima fauna de personajes que habitarían las tramas subsiguientes, en una geografía de la profunda Kentucky ideal para una narrativa poliédrica ineludiblemente inspirada en la propia del autor de “Hombre”.
Trailer de la primera temporada

Al piloto se anudó una primera temporada superior a la media convencional de los policíacos televisivos. “Justified” así se ofrecería como un honesto producto, que a lo largo en sus primeros trece episodios, enganchaba a la chita callando. Las claves, las obvias del género, pero bien cultivadas. A saber, un personaje protagonista desbordante en carácter, mas unos casos por resolver lo suficientemente atípicos como ser acreedores de atención.
Pero amigos, a la primera temporada, siguió una segunda. Y, si buen paladar nos había dejado la anterior, en los nuevos episodios la cota de calidad se elevaba hasta convertir a “Justified”, indubitadamente, en una de las mejores series del año. El truco es tan viejo como conocido y obvio, aunque muchos showrunners a menudo parezcan ignorarlo. Nuevamente buenos personajes e historias bien trabadas marcan la diferencia.
Entrevista con E. Leonard sobre sus obras

Los primeros, sólidos, con psicologías perfectamente delimitadas, con desarrollos coherentes e interpretados con una corrección impecable. Del casting, especialmente brillante, destaco esta segunda season a la matriarca Margo Martindale, a su tullido hijo en la ficción Jeremy Davies, a la femme fatal Natalie Zea, al imprevisiblemente grandioso Walton Goggins, al veterano Raymond J. Barry, a la no menos bregada Linda Gehringer, y, como no, al protagonista por antonomasia de la función, Timothy Olyphan, inspiradísimo en esa especie de reencarnación actualizada del Eastwood de películas como “La jungla humana”. Todos ellos, acompañados de una coral de secundarios que no yerran una sola nota.
Entrevista con Leonard, Yost y Oliphant tras la 2ª season

Y las historias, claro, paridas con lucidez brillante por el propio Elmore Leonard y el creador de la serie, Graham Yost. O más concretamente, la historia, pues en estos segundos trece episodios (y a diferencia de la primera temporada, en la que muchos eran capítulos eran autoconclusivos), hay un hilo conductor básico, un argumento madre, del que se ramifican diversas tramas que convergen siempre en el personaje del Marshall Raylan Givens que hará que progrese y, finalmente, concluya una historia que (resueltamente rodada por realizadores como Jon Avnet, Adam Arkin o Tony Goldwyn), tiene poso, sorprende, gira, avanza y deja al final de cada capítulo unos cliffhangers que te hacen querer ver la temporada de una sentada.

By Harry Callahan

NOTA: 1ª Temporada 7,5/10 - 2ª Temporada 9,5/10 
TÍTULO ORIGINAL: Justified
DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1489428/
SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST:  http://ccmixter.org/files/unreal_dm/31048

sábado, 4 de junio de 2011

"X-MEN: PRIMERA GENERACIÓN": La saga vuelve por la puerta grande

Matthew Vaughn le produjo a Guy Ritchie las que probablemente sean sus mejores películas hasta la fecha: “Lock and Stock” y “Snatch: cerdos y diamantes”. Pero pronto a Vaughn le picaría el gusanillo de dirigir y probó suerte debutando con una opera prima excelente: “Layer Cake: crimen organizado”, una de gangsters a caballo entre Tarantino y, sobre todo, Scorsese. Tras ésta se metió en vericuetos fabulísticos con una irregular pero meritoria “Stardust”, y volvió a dar en la diana con “Kick-Ass”, una genial gamberrada friki con la que me ganó definitivamente.
Ahora Vaughn por fin se hace cargo de la franquicia de los X-Men. Y digo por fin, porque a punto estuvo de hacerlo en la anterior entrega de la saga, por indicación expresa de Bryan Singer (autor de las dos excelentes primeras partes). Pero “La decisión final”, que así se llamó el filme, definitivamente, lo perpetraría el siempre mediocre Brett Ratner, cuya único y aislado mérito hasta hoy es haber sido productor ejecutivo de la (pese a ello) estupenda serie de TV “Prison Break”.
Pero no me enredo y vuelvo a los X-Men. La cuarta parte de la patrulla de mutantes lleva por título “Primera Generación” y, como decía antes, la ha realizado Matthew Vaughn y es, en realidad, es una precuela. Nos lleva a cómo empezó todo. A cómo nació la amistad, finalmente tornada en rivalidad, entre Charles Xavier y Magneto, allá en los años 60, con los Kennedy en la Casa Blanca y la crisis de los misiles de Cuba como telón de fondo.
Para la ocasión Vaughn nos propone un thriller de aventuras comiqueras invadido por los elementos clásicos de las películas de James Bond y las claves de propias de la saga de los X-Men (con guiños a las anteriores entregas cinematográficas, con cameos de Hugh Jackman y Rebbeca Romijn Stamos incluidos).
Llegados a este punto, he de confesar que lo que más me gusta de Vaughn es su sentido del espectáculo y el ritmo agilísimo que imprime a sus trabajos. Y éste es claro ejemplo. Las más allá de dos horas en las que se desarrolla el metraje pasan en un chasquear de dedos, gracias a un perfecto maridaje de planificación fílmica, montaje y audacia visual, además, claro está del apoyo en un libreto en el que ha metido mano Bryan Singer (también productor ejecutivo del filme) y se nota.
Por otra parte, y esto también me parece clave, “X-Men: Primera Generación” carece de otra ambición que no sea la de hacer disfrutar al espectador de un rato de saludable evasión. Opción la más correcta, habida cuenta además del evidente recorte de presupuesto sufrido respecto a entregas previas que se nota comparativamente, sobre todo en los efectos visuales.  Sin embargo, de un lado, la inventiva visual de Vaughn (patente en escenas tan logradas como la primera conversión de Bestia) sabe resolver sin que se eche en falta lo que el dinero no pudo pagar; y, por otro lado, el propio aire, como indicaba, nada pretencioso del filme hace que este defecto, muy al contrario, dote a la película de un halo camp supongo que no buscado pero delicioso.  
No obstante, hay que decir que la ambientación en los 60, años que disfrutan de un alabado revival gracias la exitosa serie “Mad Men” (de la que también aquí hay algo), es no obstante tan resultona como atractivo es descubrir, en aquellos convulsos años, el origen de los personajes y el porqué de sus posiciones en un futuro natural y lógicamente enfrentadas.
Celebro pues, en resumen, la vuelta por sus fueros de una saga que, desde que Singer abandonara la silla de director, no había tenido un título a la altura de las circunstancias. Como también celebro la definitiva llegada para quedarse de un estupendo actor, Michael Fassbender (descubierto para muchos en “Malditos Bastardos”), que dota a Magneto de una dignidad, psicología y verismo a la altura de la que en su día le confiriese Sir Ian McKellen.

By Harry Callahan
8/10
TÍTULO ORIGINAL: “X-Men: First Class”
ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST: http://blip.tv/file/get/Harrycallahan-XMENPRIMERAGENERACION532.mp3 
DATOS ADICIONALES: http://www.imdb.com/title/tt1270798/
SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://ccmixter.org/files/hisboyelroy/1536

sábado, 28 de mayo de 2011

SUPER 8: J. J. Abrams revela los secretos de su nueva película


En el verano de 1979, un grupo de jovenes de un pequeño pueblo de Ohio son testigos de un choque de trenes catastrófico mientras rodaban una película en super 8. Cuando comienzan una serie de desapariciones irregulares y eventos inexplicables, los chicos sospechan que no fue un accidente y el jefe de policía intentará descubrir la verdad.


Dirigida por J.J. Abrams y producida por Steven Spielberg, Abrams y Bryan Burk.

La película está protagonizada por Elle Fanning, Kyle Chandler, Ron Eldard, Noah Emmerich, Basson Gabriel, Courtney Joel, Lee Ryan, Zach Mills y Amanda Michalka.


Sentado en su oficina de Santa Mónica a finales de la semana pasada, J.J. Abrams era la viva imagen de un cineasta atormentado. Durante meses, había guardado en secreto todos los detalles acerca de su próxima película, pero ahora, en contra de todos sus instintos, el guionista y director sabía que era el momento de revelar los secretos de 'Súper 8', o al menos algunos de ellos.


“Es la primera vez que hablo de la película con alguien que no esté trabajando en ella”, dice Abrams, nervioso, a propósito del estreno de la misma el 10 de junio, el tercer largometraje que dirige tras los grandes éxitos de 'Star Trek' y 'Misión: Imposible III'. Abrams, coautor de la serie de televisión de ABC 'Perdidos', preferiría guardar silencio hasta la noche del estreno, pero él y el productor Steven Spielberg han visto la apretada agenda de estrenos de este verano y están demasiado comprometidos con 'Súper 8' como para dejar que se pierda entre la multitud.

J.J. Abrams en el set de "Super 8"

Ninguna otra película para este verano ha sido mantenida tan en secreto como 'Súper 8' (lo único que se sabe de ella proviene de un teaser trailer del año pasado donde se veía el descarrilamiento de una locomotora y a una especie de bestia poderosa escapándose de un vagón militar), y Abrams lo prefiere así. 'Monstruoso', la película de monstruos con un nivel de secretismo parecido, fue producida por Abrams, junto con su socio Bryan Burk.

Sin embargo, el estreno el domingo de un anuncio de 30 segundos de 'Súper 8' durante la final de la Súper Bowl significó el principio de la vida pública de la película, que Abrams preferiría mantener escondida en su sótano durante algunos meses más.

“Creo que lo único que tiene que saber la gente es que es una película de aventuras acerca de un pequeño pueblo y que es graciosa, tierna y terrorífica, y que hay un misterio. ¿Qué es esa cosa que se ha escapado? ¿Cuáles son las ramificaciones de su presencia? ¿Y cuál es su efecto en la gente? Pero ya sé que eso no es suficiente. Mira, creo que necesitamos un poco de jolgorio público porque nos enfrentamos a grandes sagas y marcas, y la mayoría de la gente no sabe qué es 'Súper 8'. Somos una excepción total en un verano con enormes películas... y no queremos ser tan discretos o tímidos que a la gente no le importe o no oiga hablar de ella”.

Así que, señoras y señores, con todos ustedes, 'Súper 8', una película de ciencia-ficción que cuenta con la sensación de monstruo-a-la-fuga de 'Fringe' (otra serie de televisión de la que Abrams es coautor) o 'Expediente X', así como con un espíritu nostálgico que evoca en muchos sentidos a 'E.T.', 'Cuenta conmigo' e incluso a 'Los Goonies'. Todas esas películas son las de la época del cine de palomitas de los años ochenta que más influyeron en la sensibilidad de Abrams, que tiene 44 años, y el título de la película tiene una relación de identificación parecida.


'Súper 8' toma su nombre del formato cinematográfico de Eastman Kodak que se convirtió en un fenómeno entre los cineastas amateurs a finales de los años sesenta y representó un ritual de iniciación para varias generaciones de directores en ciernes, entre ellos Spielberg y Abrams. La película de Paramount Pictures está ambientada en Ohio en 1979,  y presenta a un grupo de 6 jóvenes que están utilizando una cámara se Súper 8 para hacer una película de zombies. Una noche aciaga, su proyecto les lleva a un paraje rural solitario con raíles de tren y, mientras la cámara rueda, sucede la tragedia: un camión choca con una locomotora que se aproximaba, y un descarrilamiento infernal llena la noche de chirridos metálicos y chorros de fuego. Entonces, algo surge de entre la chatarra, algo decididamente inhumano.

Durante la Super Bowl, el mundo verá un poco de 'Súper 8', con un anuncio de imágenes en rápida sucesión que muestran las caras de los jóvenes, el pueblo y las texturas añejas de una película en la que hay muchos episodios en plan cápsula del tiempo (entre ellos un momento cumbre que le disputará el título a 'Bocados de realidad' en la categoría de mejor uso de la canción 'My Sharona'). Esos son detalles que Abrams preferiría no desvelar, pero el jueves pasado autorizó a un visitante (el que suscribe) a ver unos 30 minutos de metraje de 'Súper 8', que incluían la destrucción especialmente brutal de una gasolinera y una desgarradora conversación entre un padre y su hijo. Durante la visita, también quedó claro que Abrams cree que tiene algo especial con esta película.

“A medida que el proceso avanzaba, me di cuenta de que tenía el potencial de hacer mi clase de película favorita, que es del género más difícil de definir”, dice Abrams. “Por eso se podría decir, con razón, que es una película de ciencia-ficción, o también se podría decir, y también con razón, que es una historia de amor, o se podría decir, y con razón, que es una comedia, o se podría decir, y también con razón, que es un espectáculo de efectos especiales. Esa clase de cóctel es algo que me encanta en las películas... y así es como empezó a tomar forma esta película”.

La película comenzó como dos proyectos distintos que terminaron por fundirse debido a sus deficiencias individuales. El primero era una historia no fantástica acerca de un grupo de jóvenes y de la forma en la que ven el mundo y se ven unos a otros a través del visor de su cámara de Súper 8. Abrams le fue a Spielberg con esa vaga idea y decidieron seguir profundizando, pero una serie de reuniones que tuvieron con los mejores guionistas de Los Ángeles terminaron con una mezcla de indiferencia y consternación. Dice Abrams: “Ahí no había gran cosa, y era frustrante porque no avanzaba en mi cabeza... no podía decir de qué iba la historia. Sabía los personajes, sabía las situaciones, sabía que había temas sobre las clases sociales y una historia de amor en su núcleo, y que sería una película sobre el paso a la madurez. Muchos de los escritores se mostraron indiferentes”.

Mientras tanto, Paramount había comprado una idea aparte de Abrams para una película de terror acerca de la investigación en 1971 del Área 51 y de cómo las autoridades gubernamentales, preocupadas, decidieron que la mejor manera de proteger las posesiones secretas de la cada vez más famosa base militar era enviándolas a otros lugares en trenes nocturnos, uno de los cuales nunca llegó a su destino. Con este proyecto, Abrams tenía “un punto de partida bastante bueno, pero no tenía ningún personaje del que hablar... así que estaba en posesión de dos mitades, y después de seis meses o así se me ocurrió juntarlas”.

El enfoque híbrido le llamó inmediatamente la atención a Spielberg. Le dijo a Abrams que durante años había intentado encontrar una película que hablase de la pena concreta producida por el divorcio, y que finalmente la encontró tomando la insólita decisión de mezclarla con una historia de ciencia-ficción. El resultado fue 'E.T.', que tenía naves espaciales pero que era también la historia de una familia monoparental y de la pérdida de los lazos y el hogar, tanto para los humanos como para los alienígenas. 'Súper 8' tiene un enfoque similar de la pena. La película empieza con una muerte por accidente en una fábrica que tiene mucho que ver con el mundo real.

“Es una película que trata acerca de superar la pérdida y volver a encontrar tu camino, a encontrar tu propia voz”, dice Abrams. “Un chico que ha perdido a su madre y un hombre que ha perdido a su mujer. Y ahí está ese padre que, debido a la mentalidad de la época, nunca tuvo que ejercer realmente de padre. Es un buen hombre, muy trabajador, es concejal del ayuntamiento, pero nunca ha destacado como padre”.

El hecho de que la historia girase en torno a media docena de personajes jóvenes planteó grandes retos una vez que las cámaras empezaron a rodar. Spielberg tuvo un papel crucial en el proceso de casting, y Abrams también le pidió consejo a su viejo amigo Matt Reeves (que acababa de trabajar con un reparto de niños en 'Déjame entrar'), así como a Rob Reiner, quien reunió a un reparto inmortal de jóvenes al juntar en pantalla a River Phoenix, Will Wheaton, Keifer Sutherland y Corey Feldman en 'Cuenta conmigo'. Sin embargo, ni todos los consejos del mundo podrían haber preparado del todo a Abrams para la “prueba de fuego” del plató.

“Era un poco como hacer de padre a la hora de lidiar con este grupo”, dice Abrams. “Todos eran increíblemente diferentes y fue simplemente fabuloso trabajar con ellos. Dos de los chicos principales nunca antes habían estado en un plató... tengo que confesar que los dos primeros días yo estaba horrorizado. Sin embargo, tardaron solo 48 horas en pasar de auténticos neófitos a hacerlo muy bien. Fue increíble verlo, y si para mí fue terrorífico, no me puedo ni imaginar lo que debió ser para ellos”.


Entre las escenas que mostró Abrams, había una en la que la actriz de 12 años Elle Fanning está actuando en la película-dentro-de-la-película con sus jóvenes compañeros y provoca tantas emociones que los otros chicos se quedan estupefactos, con una mezcla de vértigo e impresión. Es una escena especialmente conmovedora, y Abrams dice que la oriunda de Georgia era una presencia preternatural en el reparto. “Elle nació para hacer esto”, dice Abrams, “y está sencillamente sobrecogedora con su sofisticación y sabiduría”.

Abrams habló de muchas más cosas (por ejemplo, del reto de crear un alienígena conmovedor que sedujera al público), pero fue más bien off the record o para otro día. El anuncio de la Super Bowl hará mucho para poner a 'Súper 8' en el radar de los cinéfilos, pero el director se muestra reticente a desvelar nada más que lo que aparece en pantalla.  Mientras colegas contemporáneos suyos como Jon Favreau, director de 'Iron Man', se acercan a sus fans, con blogueros y periodistas cubriendo todo el proceso de realización para tener una visión totalmente transparente, Abrams echa de menos la época de 1979 en la que las películas tenían mucha más mística.

“Nunca he hecho Twitter”, dice Abrams, un hombre que tiene un reproductor de casetes en su coche y está a punto de estrenar una película llamada 'Súper 8' en la era de los iPhones. Todo ello, sumado a un verano de dura competencia en las taquillas, se suma a la preocupación por el tiempo y el momento.

“Tenemos un reto muy grande con esta película”, dice Abrams. “Sí, contamos con el nombre de Steven y mi nombre (si es que el mío vale algo), pero no tenemos a ningún superhéroe famoso, no tenemos ninguna saga o precuela preexistente, ni la protagoniza nadie de quien se haya oído hablar. No hay libro, ni juguete, ni cómic. No hay nada. No tengo nada, ni siquiera tengo un juego de mesa, así está la cosa de mal. Pero creo que tenemos una película muy buena”.
Los Angeles Times

Super 8, se estrena en cines el 19 de Agosto.

"SIN IDENTIDAD (2011)": Un artesano de géneros llamado Collet-Serra

Jaume Collet-Serra, el director de esta “Sin identidad”, llamó mi atención con “La huérfana”. Un filme de terror de género, en el que este catalán americanizado se tomaba su trabajo con tremenda inteligencia; proponiendo un brillante juego con los topicazos y las reglas de esta clase de películas. Al final, quedaba la sensación de un producto exprimido por su realizador para demostrar lo que valía.
Tras el moderado éxito de aquella “La huérfana”, quizás lo fácil hubiera sido apostar por acomodarse en el terror, en el que parecía moverse con soltura. No obstante ello, confesaba el propio Collet-Serra que lo que le apetece es, con cada filme nuevo probarse a sí mismo y demostrar que es capaz de hincarle el diente a otros géneros y ser igualmente resolutivo.
Es por ello que ahora nos propone una de suspense y acción. Sus referentes son obvios, desde el Hitchcock de “El hombre que sabía demasiado” o “Con la muerte en los talones”, hasta “El fugitivo” o “Frenético” de Polanski, o el más obvio, la saga de Jason Bourne. Sin embargo, nuevamente es llamativo su modo de contar y poner en escena la historia, y su manera de situar la cámara y montar las secuencias (estupenda, por ejemplo, la del accidente). Todo ello se traduce en un ejercicio de género, nuevamente, de sobrada profesionalidad, artesanía e intención.
Así pues, y pese a no ser una cinta redonda, pues una vez descubierto el porqué del asunto, el desenlace es complaciente, comercial y de lo más concesivo; si que el planteamiento y nudo del filme me dejan con ganas de ver de qué sería capaz este tipo con más pasta y un libreto también más original.

By Harry Callahan

7/10

Título original: “Unknown”

sábado, 26 de marzo de 2011

"EN EL CENTRO DE LA TORMENTA": Un Tavernier irregular pero clásico

Supongo que ser detective de homicidios en un pueblo de la profunda Luisiana hace que acabes alcohólico y conviviendo con viejos fantasmas que nunca terminan de marcharse. Esto le pasa al personaje del siempre eficaz Tommy Lee Jones que, aferrado al trabajo policial, sobrevive a su conciencia y a los hechos de un pasado que no acaba de ahogarse en las ciénagas y pantanos que rodean New Iberia.
Con este presupuesto existencial y apoyado en la novela negra de James Lee Burke, el galo Bertrand Tavernier realiza un filme de encargo con la profesionalidad que se le presupone, proponiendo al espectador una de género detectivesco clásico, en la estela, de “La Noche se mueve” de Arthur Penn, “Con el agua al cuello” de Rosenberg, o cualquiera de los thrillers policíacos maduros de Clint Eastwood. De hecho, el propio Eastwood perfectamente podía haber rodado y protagonizado esta cinta, que pareciera estar hecha muy a su medida.
No obstante, la película no alcanza la categoría de las citadas, pero como digo, Tavernier, muy apartado, eso si, de los presupuestos de su filmografía más reciente, cumple artesanalmente en terrenos que no le son extraños, pues en su dilatada carrera ha tenido ocasiones de aproximarse al sur yanqui en filmes como el interesante documental “Mississippi Blues”.
Con todo, más que una película en la que importe la trama, que presenta demasiadas disgresiones y una resolución no del todo inspirada, lo más jugoso quizás sea la fauna de personajes que lucen tan decrépitos como los abandonados edificios arrasados por el Katrina, que se nos muestran en un momento de la cinta. Individuos todos descendidos a los infiernos, que cohabitan en apocalípticos manglares en los que campan por sus respetos los caimanes más taimados y en los que tener conciencia o moral puede resultar más que insalubre.

By Harry Callahan

7/10

ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST: http://blip.tv/file/get/Harrycallahan-EnElCentroDeLaTormentaInTheElectricMist451.mp3
SOBRE LA MÚSICA DEL PODCAST: http://ccmixter.org/files/unreal_dm/31048

sábado, 12 de marzo de 2011

"DESTINO OCULTO": Entretenimiento romántico sin ínfulas

Confieso que no he leído el relato de Philip K. Dick en el que basa este “Destino Oculto”. Pero me aventuro a afirmar que poco del existencialista espíritu del escritor de Chicago debe quedar en esta cinta, más allá de gravitar su argumento sobre el asunto del libre albedrío y la capacidad de decidir el destino propio, lugares tradicionalmente comunes en la narrativa del autor de “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”.

Y es que el debut en la silla de director de George Nolfi resulta ser una amalgama de intenciones, cuajadas con irregular resultado, consistiendo a la postre la película en un híbrido de cinta romántica y thriller fantástico, que no consigue éxito rotundo en ninguno de los dos campos, pese a lograr, justo es reconocerlo, entretener en buena parte de su metraje.

Así las cosas, la virtud de “Destino oculto” quizás esté en la ausencia de pretensiones del conjunto, que no mal juega a caer en trascendentalidades, como ocurría en “City of Angels”, sino que apuesta por el divertimento naif a lo “Serendipity”. Por citar dos posibles referentes. Me quedo con eso, con el score de Thomas Newman y con las excepcionales postales de imprescindiblemente cinematográfica Nueva York.

Tremendo favor, pues, el que le ha hecho Matt Damon a su amigo Nolfi, guionista de algún Bourne y de “Ocean´s Twelve”, al encabezar el reparto de esta cinta, que no duda en echarse a su espalda y dotarla del sobre atractivo propio de un actor que siempre tiene gancho para el espectador.
 
By Harry Callahan

6/10

sábado, 5 de marzo de 2011

"EL DISCURSO DEL REY", un filme de época "muy british"


Hay años en los que un actor "maldice" estar nominado al oscar. Sencillamente, porque no cuentas en las quinielas, o peor aún, porque todos reconocen tu inmenso trabajo pero… hay otro nominado, con un papel quizás más agradecido, en el que todos se fijan. Y, además, no hay que ser acaparador, ya te llevaste el oscar en una ocasión y este chico, el favorito, no lo ha ganado nunca.
Así que por muy productor ejecutivo que seas del filme triunfador de los oscar de ese año, te quedarás con esa cara que se les queda a todos los que como tú ven que la dorada estatuilla se escurre de sus manos para ir a parar a las de otro. Habrá que esperar a mejor ocasión, si es que vuelven a nominarte…
Supongo que todo esto pasaba por la cabeza del bueno de Geoffrey Rush, el pasado 27 de febrero, cuando un pletórico Christian Bale agradecía su cantado triunfo desde el escenario del Kodak Theatre de Los Ángeles.
Y es que, es cierto, Rush está nuevamente aquí de oscar, en su impecable rol de Lionel Logue, el muy particular terapeuta que logro hacer hablar a un rey. Pero como decía antes, Geoffrey, tú ya tienes oscar por “Shine” y este era el año de Bale, que, indiscutiblemente, es lo mejor y casi único potable de la muy sobrevalorada y bastante aburrida “The Fighter” (junto a la también muy lucida Melissa Leo).
En lo demás, “El discurso del Rey” tenía todos los boletos para arrasar aún más de lo conseguido en los oscar. Su historia poseía el atractivo indiscutible que para los americanos tienen las historias de superación personal. Además, es una de esas cintas británicas por las que la Academia siente debilidad de cuando en cuando. Ya ocurrió en su día con “Regreso a Howard´s End”, “Un hombre para la eternidad” o “Hamlet”. Quizás por esa admiración que Hollywood profesa por el perfeccionismo artístico irreprochable de los productos que vienen overseas, de la que un día fuera Metrópoli.
Y es que cuando los ingleses se ponen a hacer cine de época, amigo mío, son francamente únicos, y yo diría que imbatibles. Además en este caso, destacaría el hecho de que incluso el habitual defecto de este tipo de cintas, su indolente frialdad y pausada narrativa, son superados notablemente, gracias en parte a la trabazón de un guión que hace evolucionar la historia sin caer en la monotonía clásica de los relatos biográficos. Y, por supuesto, gracias igualmente a la colosal interpretación de un plantel actoral en estado de gracia. Comenzando por Rush, siguiendo por Helena Bonham Carter y terminando, claro está, con Colin Firth, que huye de sus tics habituales para adquirir los propios de su personaje de un modo ejemplarmente mimético, nunca cargante ni excesivo. ¡¡¡Trabajo, no obstante, que el público americano no podrá valorar en su medida porque, ojo, se han censurado escenas en las que el personaje de Firth espeta tacos como trucos para hablar, para lograr una calificación que permitiese verla al mayor público posible¡¡¡. La censura moralista y los Wenstein (distribuidores del filme) y su maravillosa tijera, viejos conocidos…
Los aspectos técnicos del filme son, igualmente, acreedores de alabanzas. Todas las facetas de la producción, el diseño de la misma, vestuario, dirección artística, etc… están inspiradísimas y… por supuesto, la magistral fotografía de un Danny Cohen que consigue situarnos, mediante imágenes nada rancias, en el preciso punto de vista, necesariamente subjetivo, de un individuo superado por unas circunstancias que le envuelven y aturden, como la niebla invade prodigiosamente un puñado de escenas denotativamente simbólicas.
Y todo ello, Tom Hooper sabe hilvanarlo con el inspirado hacer demostrado en trabajos suyos previos como “Damme United” o la miniserie de televisión “John Adams”, siendo legítimo acreedor del logrado premio oscar, por encima de contendientes tan rotundos como David Fincher o mi favorito, el visionario Darren Aronofsky.

By Harry Callahan

NOTA: 8,5/10


ESCUCHA ESTA CRÍTICA + EXTRAS EN PODCAST: http://blip.tv/file/get/Harrycallahan-ELDISCURSODELREYTHEKINGSSPEECH832.mp3 

TÍTULO ORIGINAL: “The King´s Speech”
OSCAR: 4 (actor principal, director, película y guión original)

EL ORIGINAL DISCURSO DEL REY PUEDE ESCUCHARSE EN SPOTIFY: King George VI – Speech from Buckingham Palace to the People on the Outbreak of War
SOBRE LA MÚSICA USADA EN EL PODCAST: http://www.liberliber.it/audioteca/b/beethoven/index.htm

domingo, 20 de febrero de 2011

"VALOR DE LEY (True Grit)", cinéfilo homenaje a un género clásico


Los hermanos Coen son unos grandes cinéfilos, amantes de los géneros clásicos. Por eso, cuando deciden homenajearlos, les salen unas películas sencillamente fantásticas. Es el caso, por ejemplo, de “Muerte entre las flores” con el cine negro de gangsters, o de este remake de “True Grit”, con el western. Y es que, desde el excepcional arranque de la cinta, con la voz en off de la protagonista sobre las imágenes que progresivamente van componiendo la causa que desencadena el argumento; hasta el lacónico, seco y profundamente amargo epílogo, el filme rezuma admiración por un género de géneros, que lo fue todo y que ahora parece estar maldito.
“True Grit” es una apoximación a la mítica del western, desde una óptica similar a la acometida por Clint Eastwood en “Sin Perdón”, o Kevin Costner en “Open Range”, por citar algunas revisitaciones admirativas de las películas del Oeste. Porque, ni siquiera el verismo que se pretende, al atacar escenas de la ruda vida cotidiana de aquellos tiempos (como las del ahorcamiento, o la visita al funerario); el humor muy Coen que salpimienta el metraje; o el tono crepuscular que invade la propia composición del personaje de Bridges (y los de su casta, que terminan en un circo que emula lo que fue el far west), nos alejan de la verdadera intención de los Coen, que no es otra que remakear una del Oeste con todas las claves que definen esta clase de cintas. Películas en las canónicamente debe haber aventura, honor, justicia, valor, soledad, camaradería, venganza y la recreación de un modo de vida y de la mística de unos personajes icónicos que forjaron el genuino carácter americano.
Obvio es decir a estas altura que Bridges esta impagable, y que la desconocida niña protagonista (no sé porque está nominada al oscar como secundaria), está como su partenair, de premio gordo. Sin embargo, la dorada estatuilla ganada por los Coen hace una par de años con “No es país para viejos”, y la de Bridges de la pasada edición por “Crazy Heart”, unidos como decía a lo injustamente maldito que está considerado, hoy por hoy, el western, muy probablemente den al traste con la cosecha de galardones de que debería ser acreedora este estupendo ejercicio de gran cine de género.

By Harry Callahan

NOTA: 8/10

PODCAST DE ESTA CRÍTICA: http://blip.tv/file/get/Harrycallahan-VALORDELEYTRUEGRIT2010620.mp3 (más sobre la música del podcast, pincha aquí)


TÍTULO ORIGINAL: "True Grit"
WEB OFICIAL: http://www.truegritmovie.com/
TRAILER: http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-145213/trailer-19173310/
DATOS ADICIONALES:http://www.imdb.com/title/tt1403865/

domingo, 6 de febrero de 2011

NOMINACIONES A LOS OSCAR: "127 HORAS", la inventiva visual de Danny Boyle

(Spoiler en este párrafo) En pocas palabras, “127 horas” va de un tipo que sufre un infortunado accidente mientras practicaba cañonismo. A resultas de ello su brazo queda atrapado por una roca, en una grieta, en medio de una zona desértica en Utah, cerca de Moab. No estoy contando nada que no adelante su tráiler promocional, uno de esos que lo avanzan casi todo y algo más. De desvelar lo poco que queda por saber se ha encargado la campaña promocional del filme y las fotos del estreno, en la que aparece el auténtico Aron Ralston, protagonista de la historia, luciendo una prótesis articulada en su brazo derecho.
Así las cosas, me pregunté qué diablos me tenía que contar el bueno de Danny Boyle a lo largo de los 94 minutos que dura el metraje de la cinta, para mantener mi atención en una historia de la que conocía pelos y señales. Pues bien, debí responderme de inmediato que si hay algo que caracteriza la filmografía del realizador inglés es su inventiva visual, demostrada de sobras en títulos como “Trainspotting” o “Slumdog Millionaire”. Su habilidad para imaginar planos tomados desde puntos de vistas inusuales o lo certero de su posterior trabajo en la sala de montaje, convierten sus películas en todo un festín visual que redondea de manera afinadísima con una siempre potente selección musical.
Y es precisamente eso lo que hace que esta historia, que perfectamente podía haber sido pasto de un "estrenos tv" basado en hechos reales, quede elevada de categoría haciendo justo homenaje a la peripecia y gesta de supervivencia acometida por el tal Aron Ralston, al que encarna con brillantez un James Franco que responde al tour de forcé impuesto por su rol protagónico con un notable alto digno de la nominación al oscar conseguida.
Un reto claustrofóbico pues, de planteamientos más que conocidos por el espectador que, como ocurría con su pariente cercana “Buried”, la labor del autor-director convierte la experiencia en todo menos previsible.

By Harry Callahan

NOTA: 7/10

TÍTULO ORIGINAL: “127 hours”