
Así las cosas, el auténtico gran valor de esta película está en su mano creadora, responsable de la coescritura del guión, de la dirección y de, incluso, la interpretación de uno de sus personajes. En este sentido, Clooney me tiene absolutamente maravillado desde hace unos años. Y es que, y vamos por partes, en el capítulo actoral, el que fuera doctor Ross de la serie “Urgencias”, ha pasado, con inteligencia, de ser un guapo del que todas estaban enamoradas, a un actor que sabe elegir con proverbial sabiduría sus papeles, de los que extrae interpretaciones tan elogiables como las que nos ha obsequiado en “Syriana”, “Michael Clayton”, “Up in the Air” o “Los descendientes”.
Y en el de realizador, estamos ante un tipo que no sólo ha matado el gusanillo que pica a casi todos los actores, de ponerse tras la cámara, sino que, a la chita callando, lleva cuatro largos que no ya sólo prometen, sino que le confirman, como un excelente narrador de historias, en cuya escritura también suele meter mano, junto a su amigo y gran cómplice Grant Heslov, rentando este binomio a fecha de hoy, un pleno de éxitos, pues las dos ocasiones en que han trabajado juntos, se han saldado con la reverencia de la crítica y sendas nominaciones a los oscar.
Regresando a “Los Idus de Marzo”, quizás sea esta la cinta más redonda de Clooney hasta la fecha, en la que su labor de realización es también más excelente. Haber sido dirigido por lo más granado de Hollywood cala y de qué modo. Vaya primeros planos y qué bien los soportan los actores, especialmente, una Rachel Evan Wood, de la que la cámara está perdidamente enamorada. Excelente duelo final, también en este aspecto, entre el propio Clooney y Goslin. Y qué fotografía entre esas simbólicas sombras, en las que la luz delimita los perfiles de los protagonistas (por ejemplo, en la escena de la escalera). Y las elipses (ej. lo que pasa dentro del coche entre Clooney y Seymour Hoffman). Y las metáforas (ej. escena delante y detrás del teatro). Chapó pues al Clooney director y, por ende, al escritor, pues gran parte de la visualización de un filme está en su guión, que además permite a la cinta durar unos 100 aprovechadísimos minutos, que pasa en un suspiro, amén del notable ritmo imprimido a la narración y a su puesta en imágenes.
Hasta el score de Alexander Desplat, con un genuino regusto a thriller político clásico, es perfecto. Como lo es el casting de campanillas que ampara actoralmente el filme y sobre el que no entraré a cantar las obvias virtudes de Phillip Seymour Hoffman y Paul Giamatti, demoledores en sus respectivos roles de profesionales de la política marrullera. Visiones cínicas, pragmáticas y brutalmente reales de en lo que se convertirá el inicialmente inmaculado personaje encarnado de Ryan Gosling, de lo que da fe la escena final, que cierra el circulo en una cinta que no es más (ni menos) que la desilusionada narración de un tránsito: el de el sueño al despertar, y de todo lo que queda en el camino, para al final llegar a la misma conclusión a la que llegaba Loquillo en su canción El Molino: “si todos somos ladrones, el delito solo puede ser que te pillen con la mano en el pastel”.
By Harry Callahan
NOTA: 8,5/10
ESCUCHA ESTA CRÍTICA EN PODCAST CON EXTRAS: https://dl.dropboxusercontent.com/u/224337446/losidusdemarzocritica.mp3
TÍTULO ORIGINAL: "The Ides of March"
TÍTULO ORIGINAL: "The Ides of March"
WEB OFICIAL: http://www.losidusdemarzo-lapelicula.es/
DATOS ADICIONALES: http://www.sensacine.com/peliculas/pelicula-131737/trailer-19311274/
